Categoría: Obispo

La Iglesia es apostólica

La Iglesia es Apostólica:La sucesión apostólica ha permanecido sin solución de continuidad. en el año 190 DC san Ireneo escribe acerca de los primeros papas como si se tratara de una época muy primitiva, cuando él también pertenece a la primitiva cristiandad. Y al ofrecer la cadena de la sucesión apostólica, desde el inicio hasta sus días, se esmera e incluir todos y cada uno de los nombres de los papas.
Nosotros también podríamos ofrecer esa cadena de la sucesión apostólica desde el comienzo hasta nuestros días. Porque la iglesia todavía trasmite la autoridad apostólica como lo hacían los primeros apóstoles, según se nos muestra en las páginas de la Biblia: por la imposición de las manos (1 Timoteo 5,22; 2 Timoteo 1,6)
Adversus Haereses 3.3.2

La Iglesia es Apostólica

La sucesión apostólica ha permanecido sin solución de continuidad. En el año 190 DC San Ireneo escribe acerca de los primeros papas como si se tratara de una época muy primitiva, cuando él también pertenece a la primitiva cristiandad. Y al ofrecer la cadena de la sucesión apostólica, desde el inicio hasta sus días, se esmera en incluir todos y cada uno de los nombres de los papas.

Adversus Haereses 3.3.2

La iglesia es apostólica

Clemente Romano también explica por que sus predecesores hicieron esto. Nuestros apóstoles sabían, por nuestro Señor Jesucristo que habrían disensiones sobre el oficio de obispo. Por eso, habiendo recibido este preaviso, nombraron a esas personas y después procuraron una sucesión continuada, de manera que si los primeros desaparecían, otros hombres probados les sucedieran en el Ministerio

Carta a los Corintios 44 1-2

Virtudes

Nada hay para el sumo bien como amar a Dios con todo el corazón, con toda el alma y con toda la mente lo cual preserva de la corrupción y de la impureza del amor, que es los propio de la templanza; lo que le hace invencible a todas las incomodidades, que es lo propio de la fortaleza; lo que le hace renunciar a todo otro vasallaje, que es lo propio de la justicia, y, finalmente, lo que le hace estar siempre en guardia para discernir las cosas y no dejarse engañar subrepticiamente por la mentira y la falacia, lo que es propio de la prudencia» (San Agustín, De moribus Ecclesiae Catholicae, 1, 25, 46).

Agustín, niño, playa

La templanza

La templanza

es la virtud moral que modera la atracción de los placeres y procura el equilibrio en el uso de los bienes creados. Asegura el dominio de la voluntad sobre los instintos y mantiene los deseos en los límites de la honestidad. La persona moderada orienta hacia el bien sus apetitos sensibles, guarda una sana discreción y no se deja arrastrar “para seguir la pasión de su corazón” (cf Si 5,2; 37, 27-31). La templanza es a menudo alabada en el Antiguo Testamento: “No vayas detrás de tus pasiones, tus deseos refrena” (Si 18, 30). En el Nuevo Testamento es llamada “moderación” o “sobriedad”. Debemos “vivir con moderación, justicia y piedad en el siglo presente” (Tt 2, 12).

San Agustín de Hipona lavando los pies de Cristo

La iglesia es apostólica

Quién sostenía que esta característica es ajena la fe bíblica posiblemente nunca haya leído la biblia. Tanto en el antiguo como del nuevo testamento, encontramos una clara preocupación por la genealogía. Obsérvese Génesis 10 y 11, o Mateo 1, Lucas 3. Y esta preocupación no termina con la llegada de Jesucristo. Como vimos antes los apóstoles fueron muy cuidadosos a elegir a sus sucesores. La cita que hace San Pedro del salmo 108, 8, “que su cargo lo ocupe otro” es ilustrativa. La palabra “oficio” es una traducción del término griego episkopen (literalmente, supervisor) de la cual derivamos nosotros la palabra “obispo”. De hecho, en la versión protestante de la biblia King James de la biblia, los frase se traduce así: “que su episcopado lo ocupe otro” Lucas está hablando aquí el “oficio” de apóstol, que la iglesia luego designo con el término “obispo”

La Iglesia es Católica

Los santos padres aplicaban normalmente la profecía de Malaquías, recogida en el Antiguo Testamento, a la Santa Misa: “Desde donde sale el sol hasta el ocaso grande es mi Nombre entre las Naciones. En todo lugar es ofrecido incienso y una oblación pura a mi Nombre, porque mi Nombre es grande entre las naciones (Malaquías 1,11)

Ad Orientem, Francisco