Categoría: Orden Sacerdotal

Hoy



Aprendemos a orar en ciertos momentos escuchando la Palabra del Señor y participando en su Misterio Pascual; pero, en todo tiempo, en los acontecimientos de cada día, su Espíritu se nos ofrece para que brote la oración. La enseñanza de Jesús sobre la oración a nuestro Padre está en la misma línea que la de la Providencia (cf. Mt 6, 11 34): el tiempo está en las manos del Padre; lo encontramos en el presente, ni ayer ni mañana, sino hoy: “¡Ojalá oyerais hoy su voz!: No endurezcáis vuestro corazón” (Sal 95, 7-8)

Orar en los acontecimientos de cada día y de cada instante es uno de los secretos del Reino revelados a los “pequeños”, a los servidores de Cristo, a los pobres de las bienaventuranzas. Es justo y bueno orar para que la venida del Reino de justicia y de paz influya en la marcha de la historia, pero también es importante impregnar de oración las humildes situaciones cotidianas. Todas las formas de oración pueden ser la levadura con la que el Señor compara el Reino (cf Lc 13, 20-21).

Catacumbas de San Calixto


Cripta de los papas (9 papas y 8 obispos del siglo III) (Constantino y su edicto de milán fué en el 313)
placa conmemorativa mandada a escribir por el Papa Dámaso I, (Portugal, 304 – Roma, 11 de diciembre, 384) para el dia de nacimiento de la vida eterna de Sixto II (año 222), escrito para los peregrinos que llegaban a las catacumbas
“si lo buscan aquí reposa reunida una muchedumbre de santos, los sepulcros venerados guardan sus cuerpos, mientras que el rey del cielo acogió sus almas elegidas, aquí están los compañeros de sixto que triunfaron sobre el perseguidor, aquí yo también Dámaso, lo confieso hubiera querido ser sepultado, pero tuve miedo de estorbar las cenizas de los santos”

Adán


Dios “coronó” a toda la humanidad en Adán y concedió “dominio” y “poder” a la primera pareja y a su prole. Los pueblos antiguos reconocieron en el relato del Génesis las costumbres comunes de los reyes, que reunían tierras para transmitirlas luego a sus hijos y herederos. Pero Adán era más que un simple rey. Era un rey sacerdotal. El Génesis relata que Dios le exigió unas obligaciones específicas, descritas por los verbos hebreos Abodah y Shamar (generalmente traducidos como “cultivar” y “guardar”)En otro lugar del Pentateuco, estos verbos aparecen juntos para referirse al servicio ritual de los sacerdotes y levitas en el santuario (Números 3, 7-8; 9,26; 18, 5-6). Al describir el servicio sacerdotal, deben traducirse por administrar y guardar. Los sacerdotes se ocupaban de ofrecer el servicio sacrificial a Dios y proteger el santuario de cualquier profanación. Estas claves escrituristicas sugieren la intención de los autores bíblicos de describir toda la creación como un templo real construido por un rey celestial. Se representa intencionadamente a Adán como primogénito real y sacerdote principal; en definitiva, como un sacerdote-rey establecido para gobernar, como vice-regente, sobre el templo-reino de la creación
Father Who Keeps His Promises: Gods Covenant Love in Scripture

LAS FUENTES DE LA ORACIÓN



El Espíritu Santo es el “agua viva” que, en el corazón orante, “brota para vida eterna” (Jn 4, 14). Él es quien nos enseña a recogerla en la misma Fuente: Cristo. Pues bien, en la vida cristiana hay manantiales donde Cristo nos espera para darnos a beber el Espíritu Santo

LA TRADICIÓN DE LA ORACIÓN



La oración no se reduce al brote espontáneo de un impulso interior: para orar es necesario querer orar. No basta sólo con saber lo que las Escrituras revelan sobre la oración: es necesario también aprender a orar. Pues bien, por una transmisión viva (la sagrada Tradición), el Espíritu Santo, en la “Iglesia creyente y orante” (DV 8), enseña a orar a los hijos de Dios

La tradición de la oración cristiana es una de las formas de crecimiento de la Tradición de la fe, en particular mediante la contemplación y la reflexión de los creyentes que conservan en su corazón los acontecimientos y las palabras de la Economía de la salvación, y por la penetración profunda en las realidades espirituales de las que adquieren experiencia (cf DV 8).

Oblatas orando día y noche por los sacerdotes


para que estos últimos cumplan la obligación por la que alegremente se entregaron a Cristo y a su Iglesia, de día enseñando y de noche orando
Lucas 21:36 Estad en vela, pues, orando en todo tiempo para que tengáis fuerza, logréis escapar y podáis manteneros en pie delante del Hijo del hombre.»21:37 Durante el día enseñaba en el Templo y salía a pasar la noche en el monte llamado de los Olivos
Lucas 22:39 Salió y, como de costumbre, fue al monte de los Olivos; los discípulos le siguieron.22:40 Llegado al lugar les dijo: «Pedid que no caigáis en tentación.»


Ahora bien, ¿Por quien oraba Cristo?


“Nuestro Señor no oraba por Él, sino por nosotros”

San Ambrosio de Milán Libro III, in Evangelio de Lucas

Religiosos que no dan la talla

Oh, qué grande era el fervor de todos los religiosos en los comienzos de su santa comunidad
Oh, qué devotos eran para orar, cuánto esmero tenían por progresar en la virtud, con qué austeridad y disciplina vivían, cuán respetuosos y obedientes eran para con los superiores que los dirigían.
Los recuerdos de su vida atestiguan que fueron gente santa y perfecta, que combatieron valerosamente contra los ataques del mundo, y pisotearon los engaños mundanales
Pero ahora ya se considera gran cosa que uno no desobedezca gravemente a los reglamentos que le obligan, y que acepte con paciencia las obligaciones, que se comprometió a sobrellevar con alegría.
Ah, qué tibieza, que negligencia en nuestra vida de piedad! que pronto hemos decaído del primer fervor, y de puros tibios y cansados ya hasta nos aburre la vida espiritual
Ojalá que no de adormescas completamente en el progreso, en la virtud, tú que has visto tantos buenos ejemplos de personas fervorosas
Hoy, si escuchas la voz de Dios, no endurezcas tu corazón (Salmo 94)
Tienes nombre de vivo, pero estás muerto, reanima lo que en ti está a punto de morir, pues Dios no ha encontrado perfectas tus obras. Arrepiéntete, pues Él, el Señor va a llegar de manera inesperada. El vencedor será revestido de blancas vestiduras, su nombre estará escrito en el Libro de la Vida, y Jesucristo, lo proclamará ante el Padre y sus ángeles (Apocalipsis 3)

Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)

La vida de Jesucristo, una santa Misa

Jesucristo se revistió del traje sacerdotal en el santuario del seno maternal, donde al tomar nuestra carne, con ella se revistió de nuestra mortalidad. En la noche bendita de la Navidad salió de ese santuario de la entrada al mundo empezó el introito. entonó el kyrie eleison cuando extendió sus manecitas en el pesebre como para pedir Socorro. El Gloria in excelsis fue cantado por los Ángeles cuando se aparecieron a los pastores conduciendolos hacia donde estaba el niño recién nacido. Jesús dijo la colecta cuando pasaba las vigilias en oración implorando para nosotros la Divina Misericordia. Leyó la epístola cuando hizo las explicaciones de Moisés y los profetas. Anunció el evangelio al recorrer judea predicando la buena nueva. El ofertorio cuando se ofreció a Dios padre por la salvación de los hombres el cual aceptó todos sus sufrimientos. Cantó el prefacio alabando a Dios sin cesar en lugar nuestro y Dándole gracias por sus beneficios. El Sanctus fue celebrado por los hebreos, a la entrada de Jesús en Jerusalén; el domingo de Ramos cuando exclamaron !Bendito sea el que viene en el nombre del Señor¡ !Hosanna al Hijo de David¡ El Salvador efectuó la Consagración en la última Cena, por la transubtanciación del pan y del vino, en su Cuerpo y en su Sangre. La Elevación tuvo lugar, cuando fue clavado en la cruz y levantado en el aire para servir de espectáculo al mundo. Recitó el Pater; al pronunciar las siete palabras en la cruz. La fracción de la Hostia se efectuó cuando su Alma santísima se separó de su Cuerpo adorable. Reconoceréis en el Agnus Dei, la confesión del Centurión dándose golpes de pecho y exclamando: Verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios. La Comunión, es el embalsamamiento y la sepultura. La Bendición, fue cuando Jesús bendijo al pueblo antes de dejar el mundo extendiendo las manos en el momento de su Ascensión.

¡Cuán hermosa y solemne es esta Misa celebrada por el Salvador en esta tierra! Es la misma ue los sacerdotes dicen todos los días, aunque más brevemente. Nosotros somos más favorecidos que aquéllos que vivieron en tiempo de Jesucristo. Ellos oyeron una Misa muy larga, pero única, en tanto que nosotros podemos asistir todos los días a varias, a recoger con poco trabajo los frutos de toda la vida del Salvador

Explicación de la Santa Misa (R Padre Martin de Cochem)

Acción de gracias por la Eucaristía

Honor y Alabanzas os sean dados, dulcísimo Jesús, por el inmenso amor que os hace bajar del cielo en cada Misa, donde el pan y el vino se convierten en vuestro Cuerpo y vuestra Sangre, os ocultaís bajo estas viles apariencias, desarmáis la cólera de vuestro Padre, y obteneis la remisión de las penas que hemos merecido.. Tiernamente os damos gracias por este beneficio inestimables; os alabamos, os bendecimos, os glorificamos con toda nuestra alma. Suplicamos a las potestades del Cielo suplan la insuficiencia de nuestras acciones de gracias. Oh Jesús, dignaos abrir los ojos de nuestro espíritu, para que adelantando cada día en el conocimiento de los grandes misterios del Santo Sacrificio, podamos honrarle dignamente y aplicarle por nuestra salvación.

Padre Janis Pavlovskis


era un hombre santo. Irradiaba santidad. Era un alma callada, discreta, muy educada y muy amable. No era un hombre distante en el sentido frío de la palabra sino en el sentido noble, con una verdadera bondad. Y eso me impresionó muchísimo, su rostro y su calma. Escuchó mi primera confesión cuando tenía diez años y me dio la Primera Comunión. Mi madre me preparó para la Primera Comunión, ella fue mi catequista y me preparó muy bien
Mientras nosotros estábamos en la habitación de este sacerdote santo, él estaba en la iglesia y visitaba a sus feligreses, de modo que podíamos estar solos en familia.
Lo que me impresionaba de esa habitación era que estaba llena de libros. El sacerdote era un hombre culto y docto. Escribió un catecismo católico en ruso, uno muy bueno y tradicional, y también un libro buenísimo sobre la historia de la Iglesia. Tenía muchos libros. Eso me impactaba. Recuerdo que había un libro que me entusiasmaba. Era un libro de Roma con ilustraciones, había una de las catacumbas. Le pregunté «¿Qué es esto?». Contestó: «Son las catacumbas». «¿Qué son las catacumbas?», pregunté. «Eran escondites donde los cristianos tenían que ocultarse cuando había persecuciones, y a veces se les mataba en aquellos lugares». La frase me impactó y la meditaba en mi alma
Athanasius Schneider, O.R.C.Christus Vincit