La teología de la liberación americana

No es teología, no es liberadora, no es americana Una historia larga y turbulentaDespués de haber conquistado Rusia, China, Europa oriental, parte de Africa y del sudeste asiático, el comunismo internacional se lanzó en la gran aventura: conquistar América Latina, «patio trasero» de su gran enemigo geopolítico, los Estados Unidos. La primera a caer fueSigue leyendo «La teología de la liberación americana»

Filosofía y la religión

Hoy, en nuestro tiempo, la filosofía o la religión, es decir, nuestra teoría sobre las cosas más elevadas, ha sido expulsada, más o menos simultáneamente, de dos de los campos que ocupaba. Los ideales generales dominaban la literatura. Y han sido expulsadas de ella al grito de <el arte por el arte>. Las ideas generalesSigue leyendo «Filosofía y la religión»

Permanece sentado en silencio y en la soledad

inclina la cabeza, cierra los ojos, respira más lento; con la imaginación, mira en lo íntimo de tu corazón, recoge tu imaginación, es decir, tu pensamiento y hazlo pasar de la cabeza al corazón, anda calculando pausadamente tus palabras mientras dices: «iSeñor Jesucristo, ten piedad de mí!» dilo en voz baja e, incluso, dilo enSigue leyendo «Permanece sentado en silencio y en la soledad»

Evangelio

San Mateo 25:1-13«Entonces el Reino de los Cielos será semejante a diez vírgenes, que, con su lámpara en la mano, salieron al encuentro del novio. Cinco de ellas eran necias, y cinco prudentes. Las necias, en efecto, al tomar sus lámparas, no se proveyeron de aceite; las prudentes, en cambio, junto con sus lámparas tomaronSigue leyendo «Evangelio»

Señor Jesucristo, ten piedad de mí

La oración de Jesús, interior y constante, es la invocación continua e ininterrumpida del nombre de Jesús con los labios, con el corazón y con la inteligencia, en la certeza de su presencia, en todo lugar, en todo tiempo, incluso durante el sueño. Se formula con estas palabras: «iSeñor Jesucristo, ten piedad de mí!». QuienSigue leyendo «Señor Jesucristo, ten piedad de mí»

Evangelio

San Marcos 6:17-29Es que Herodes era el que había enviado a prender a Juan y le había encadenado en la cárcel por causa de Herodías, la mujer de su hermano Filipo, con quien Herodes se había casado. Porque Juan decía a Herodes: «No te está permitido tener la mujer de tu hermano.» Herodías le aborrecíaSigue leyendo «Evangelio»