Evangelio

San Lucas 12:32-34«No temas, pequeño rebaño, porque a vuestro Padre le ha parecido bien daros a vosotros el Reino. «Vended vuestros bienes y dad limosna. Haceos bolsas que no se deterioran, un tesoro inagotable en los cielos, donde no llega el ladrón, ni la polilla corroe; porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestroSigue leyendo «Evangelio»

Evangelio

San Mateo 22:29-40Jesús les respondió: «Estáis en un error, por no entender las Escrituras ni el poder de Dios. Pues en la resurrección, ni ellos tomarán mujer ni ellas marido, sino que serán como ángeles en el cielo. Y en cuanto a la resurrección de los muertos, ¿no habéis leído lo dicho por Dios :Sigue leyendo «Evangelio»

Algunas enseñanzas del Vaticano Il no han sido presentadas como «fundadas en la Revelación», «conformes a la Revelación», «transmitidas por la lglesia» o «decretadas en el Espiritu Santo?

– Estas son fórmulas piadosas pero muy insuficientes para asegurar la infabilidad. Seríanecesario imponer esta enseñanza con autoridad, ligada necesariamente a la Revelación divina,inmutable, obligatoria. Ahora bien, la libertad religiosa y el ecumenismo son novedades contrarias a la enseñanza anterior de la Iglesia. De hecho, los obispos no las imponen de manera firme y precisaSigue leyendo «Algunas enseñanzas del Vaticano Il no han sido presentadas como «fundadas en la Revelación», «conformes a la Revelación», «transmitidas por la lglesia» o «decretadas en el Espiritu Santo?»

Evangelio

San Mateo 16:13-19Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?» Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o uno de los profetas.» Díceles él: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?» SimónSigue leyendo «Evangelio»

Evangelio

San Mateo 25:1-13«Entonces el Reino de los Cielos será semejante a diez vírgenes, que, con su lámpara en la mano, salieron al encuentro del novio. Cinco de ellas eran necias, y cinco prudentes. Las necias, en efecto, al tomar sus lámparas, no se proveyeron de aceite; las prudentes, en cambio, junto con sus lámparas tomaronSigue leyendo «Evangelio»