Oración

Soy la esclava del Señor, hágase en mi según tu palabra. Amén

Evangelio

Aleluya, aleluya.

Tus palabras, Señor, son Espíritu y vida. Tú tienes palabras de vida eterna.

Aleluya.
EVANGELIO

† Lectura del santo Evangelio según san Marcos 8, 27-33
Dijo Pedro:
Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se dirigieron a las aldeas de Cesarea de Felipe; por el camino preguntó a sus discípulos:

–¿Quién dice la gente que soy yo?

Ellos le contestaron:

–Unos, Juan Bautista; otros, Elías, y otros, uno de los profetas.

El les preguntó:

–Y vosotros, ¿quién decís que soy?

Pedro le contestó:

–Tú eres el Mesías.

El les prohibió terminantemente decírselo a nadie.

Y empezó a instruirlos:

–El Hijo del Hombre tiene que padecer mucho, tiene que ser condenado por los senadores, sumos sacerdotes y letrados, ser ejecutado y resucitar a los tres días.

Se lo explicaba con toda claridad.

Entonces Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo.

Jesús se volvió, y de cara a los discípulos increpó a Pedro:

–¡Quitatede mi vista, Satanás! ¡Tú piensas como los hombres, no como Dios!
Palabra del Señor

Corazón alegre

Un corazón alegre es el mejor remedio, pero el espíritu abatido reseca los huesos. Proverbios 17,22

Oración

​El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí, y yo en él, dice el Señor. Amén

Evangelio

​Aleluya, aleluya.

Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestras mentes, para que podamos comprender cuál es la esperanza que nos da su llamamiento.

Aleluya.
EVANGELIO

Mc 8, 22-26.
El ciego quedó curado y veía todo con claridad.
Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
En aquel tiempo, Jesús y los discípulos llegaron a Betsaida. Le trajeron un ciego pidiéndole que lo tocase. El lo sacó de la aldea, llevándolo de la mano, le untó saliva en los ojos, le impuso las manos y le preguntó:

–¿Ves algo?

Empezó a distinguir y dijo:

–Veo hombres, me parecen árboles, pero andan.

Le puso otra vez las manos en los ojos; el hombre miró: estaba curado, y veía con toda claridad. Jesús lo mandó a casa diciéndole:

–No se lo digas a nadie en el pueblo.
Palabra del Señor

Dios es Amor

A lo largo de su historia, Israel pudo descubrir que Dios sólo tenía una razón para revelársele y escogerlo entre todos los pueblos como pueblo suyo: su amor gratuito (cf. Dt 4,37; 7,8; 10,15). E Israel comprendió, gracias a sus profetas, que también por amor Dios no cesó de salvarlo (cf. Is 43,1-7) y de perdonarle su infidelidad y sus pecados (cf. Os 2).

Oración

​Señor, Haz que en la gloria eterna nos asociemos a tus santos. amén

Evangelio

​Aleluya, aleluya.

El Señor me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad.

Aleluya.
EVANGELIO

Lc 10, 1-9.
La mies es abundante y los obreros pocos.
 Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él. Y les decía: -«La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies. ¡Poneos en camino! Mirad que os mando como corderos en medio de lobos. No llevéis talega, ni alforja, ni sandalias; y no os detengáis a saludar a nadie por el camino. Cuando entréis en una casa, decid primero: “Paz a esta casa.” Y, si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros. Quedaos en la misma casa, comed y bebed de lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No andéis cambiando de casa. Si entráis en un pueblo y os reciben bien, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya, y decid: “Está cerca de vosotros el reino de Dios.”» 
Palabra del Señor

Su creación

La verdad de Dios es su sabiduría que rige todo el orden de la creación y del gobierno del mundo ( cfSb 13,1-9). Dios, único Creador del cielo y de la tierra (cf. Sal 115,15), es el único que puede dar el conocimiento verdadero de todas las cosas creadas en su relación con Él (cf. Sb 7,17-21).

Oración

​Dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y vendrán a ser los dos una sola carne. Amén