La religiosa y el cristianismo



Muchas de las las vírgenes y las viudas formaban en el mundo pagano o judío una gran aldea solitaria donde, por haber perdido a sus maridos o no haberlos hallado, eran consideradas casi unas parias. Muy por el contrario, ya desde los Hechos de los Apóstoles y las epístolas paulinas, puede verse que en la comunidad cristiana, no sólo se las consideraba sino que eran las primeras en recibir asistencia, teniendo además, un enorme papel en la difusión del Evangelio (sólo baste recordar el papel de Santa Elena, madre del Emperador Constantino, entre otras). La gran liberación femenina que trajo el cristianismo hizo que la mujer <saliera de la cocina> del mundo precristiano y se dedicara incluso a las letras y la exégesis, como puede verse en aquel grupo de mujeres reunido alrededor de San Jerónimo en el monasterio de Belén (fines del siglo IV): Paula, Eustaquia y compañeras, formaban un verdadero <Centro de estudios>, como narra su maestro: < Paula aprendió hebreo y lo aprendió tan bien que cantaba los salmos en hebreo y hablaba este idioma sin mezclar para nada en él la lengua latina>, al punto tal que fue gracias a ellas que el doctor de la Iglesia compuso algunos de sus famosos comentarios a las Escrituras, como el Comentario sobre Ezequiel, de donde concluye Pernoud que <los monasterios masculinos reunirán más bien a personas deseosas de austeridad, de recogimiento y penitencia, mientras que en su origen los monasterios de mujeres se caracterizan por una intensa necesidad de vida intelectual y espiritual>.

Pero no sólo al estudio y a la oración se dedicaron las primeras cristianas; las mujeres tuvieron un papel decisivo en los primeros siglos de la Iglesia al punto que varias reinas – algunas hasta santas llevaron adelante la Iglesia, incluso convirtiendo a sus propios esposos: Santa Clotilde, por ejemplo, convenció al rey pagano Clodoveo para que eligiera la fe católica y no la herejía arriana adoptada por los godos y visigodos, con lo que hizo de Francia la hija primogénita de la Iglesia y el baluarte de la civilización occidental. Convertir al rey, al esposo, al hijo, al hermano, al amigo o al amante fue un menester propio de las primeras mujeres; podríamos citar de a cientos, como Teodosia en España, Teodolinda en Lombardía o Berta en Inglaterra… Ellas conseguirán con su prudencia y dulzura lo que muchos predicadores no lograrán con sus sermones y penitencias, pues convertidas las cabezas vendría luego la conversión de los súbditos, y así pueblos enteros adoptarían la fe de la Santa Madre Iglesia. Pero hay un tipo de mujer además, que inmediatamente después de la Encarnación del Verbo, comenzó a tener vuelo propio en la historia: la religiosa. Es verdad que existían las vírgenes consagradas en el judaismo y hasta las sibilas en el mundo greco-romano, pero el estilo de vida de la mujer consagrada después de Cristo rompió totalmente los esquemas conocidos

RÉGINE PErNOUD, op. cit., 24-25.

Los que saben



Serge Abad-Gallardo escribió un libro sumamente interesante al abandonar la secta tras su conversión religiosa, relacionada con un viaje al santuario de Lourdes, y toda una década de acercamiento a la Iglesia; con plena conciencia de que tendría que afrontar represalias de sus antiguos hermanos de Derecho Humano. El autor del prólogo, padre Michel, Abad de Sainte-Marie de Lagrasse, explica de manera magistral: Nos ha expuesto [el autor] el secreto, la revelación que daría un sentido a su vida. Se le propone la vía de la iniciación y del simbolismo masónico: ¿Pero qué hay al final de ese camino? Nada sino él mismo. El secreto masónico está ahí. <Tienes en ti mismo la respuesta, tú eres la respuesta>. El hombre debe ser su propio Dios para sí mismo. No necesita de nadie. Por su propia razón, por la experiencia simbólica, experimenta la divinidad de su ser Estamos ante una vía embriagadora que puede producir la ilusión de la omnipotencia. El mundo profano es observado con un cierto desprecio por los masones que son <los que saben>, los que comprenden. El espíritu esclarecido, iniciado, se cree convertido en maestro […] El misterio de la persona, de su capacidad de amar, de su necesidad de ser amada, es extrano a esta gnosis.

El que fuera presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, lo explicó, desde su experiencia personal, con palabras muy parecidas: En la medida en que he ido evolucionando y madurando, creo que la religión más auténtica es el hombre. Es el ser humano el que merece adoración, es el vértice claro del mundo tal como se nos ha mostrado, tal como lo hemos llegado a comprender.

Serge Abad-Gallardo, Arquitecto francés, de padres españoles, que perteneció a una de las principales Obediencias de Francia, Derecho Humano, donde permaneció durante veinte años, abandonándola cuando estaba a punto de convertirse en maestro grado 14.  Por qué dejé de ser masón, publicado en su versión española por Libros Libres en 2015. Título original: J’ai frappé á la porte du Temple. Parcours d’un franc-maqon en crise spirituelle, Ed. Pierre Téqui.

Padre Michel, Abad de Sainte-Marie de Lagrasse, en Serge Abad-Gallardo, Por qué dejé de ser masón, <Prólogo>, pp. 11 y 12. 45 José Luis Rodríguez Zapatero a Suso (Xesús Miguel) de Toro en Madera de Zapatero. Retrato de un presidente, p. 205

Sobre la vida presente



Evangelio según san Mateo, 10: 37- 39 «El que ama al padre o a la madre más que a mí, no es digno de mí: y el que ama al hijo o a la hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí; el que halla a su alma, la perderá; y el que perdiere su alma por mí, la hallará». (vv. 37- 39)

Aquí se entiende por alma aquí, no la sustancia alma, sino la vida presente. Tiene el siguiente sentido: Aquel que ha hallado su alma, o sea esta vida presente, es decir, el que desea esta luz y su amor y sus placeres, con el objeto de poder tener siempre la vida que siempre deseó conservar, la perderá, esto es, se prepara para su condenación eterna

Remigio

Existencialismo



La insatisfacción con el idealismo por su percibida banalización del ser humano dio origen al existencialismo, corriente filosófica cuyo principal propósito fue la promoción del individuo. Sus raices se encuentran en el pensamiento del filósofo danés Soren Kierkegaard (1813-1855) y Friedrich Nietzsche quienes criticaron las interpretaciones racionalistas, naturalistas materialistas y religiosas del ser humano. El existencialismo floreció en Europa continental después de la Segunda Guerra Mundial, destacando las contribuciones de Martin Heidegger (1889-1976) y Jean Paul Sartre (1905-1980).

Para el existencialista el concepto filosófico de esencia es dispensable; el ser humano es dueño y responsable absoluto de su propia vida y su única obligación es consigo mismo. Rechaza categóricamente la idea de conocimiento universal y absolutiza la libertad y autonomía del individuo contribuyendo decisivamente a posturas marcadamente individualistas

Jesús

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Oración

Jesús, En las horas difíciles: consuélame

Evangelio

San Lucas 17:11-19
De camino a Jerusalén, pasó por los confines entre Samaría y Galilea. Al entrar en un pueblo, salieron a su encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a distancia y, levantando la voz, dijeron: «¡Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros!» Al verlos, les dijo: «Id y presentaos a los sacerdotes.» Y sucedió que, mientras iban, quedaron limpios. Uno de ellos, viéndose curado, se volvió glorificando a Dios en alta voz, y, postrándose rostro en tierra a los pies de Jesús, le daba gracias; y éste era un samaritano. Tomó la palabra Jesús y dijo: «¿No quedaron limpios los diez? Los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios sino este extranjero?» Y le dijo: «Levántate y vete; tu fe te ha salvado.»

Palabra del Señor

El componente mágico



Debe añadirse el componente mágico, fundamental en esa evolución: <Hay otros masones que hablan de una iluminación [..] que tendría lugar durante el ritual iniciático. En esta categoría se incluyen los que afirman que el iniciado recibe un conocimiento intelectual, y quienes se refieren a un no menos impreciso «conocimiento simbólico», o el despertar de «poderes psíquicos latentes». Los seguidores de estas tesis se colocan explícitamente en la tradición mágicognóstica. El ritual produce un cambio objetivo en la inteligencia del masón>. Es eso precisamente lo que constataron los obispos alemanes, durante sus reuniones con representantes de la Grandes Logias, en la segunda mitad de los setenta <En los rituales que se han examinado sobre los tres primeros grados masónicos se ha observado en palabras y símbolos un carácter de cuño sacramental. Dan la impresión de que por su medio se efectúa una auténtica transformación del hombre>.

José Antonio Ullate, o., c., p. 177
Conclusiones del dictamen de la Conferencia Episcopal Alemana, de 28 de abril de 1980.

Debes humillarla y entonces te será muy útil

Debes humillarla y entonces te será muy útil

Evangelio según san Mateo, 10: 37- 39 «El que ama al padre o a la madre más que a mí, no es digno de mí: y el que ama al hijo o a la hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí; el que halla a su alma, la perderá; y el que perdiere su alma por mí, la hallará». (vv. 37- 39)

Y puesto que a algunos podrían parecer demasiado duros estos preceptos, El expone su enorme utilidad mediante las siguientes palabras: «El que haya hallado su alma la perderá y el que la haya perdido por Mí la hallará», que equivale a decir: No sólo no es perjudicial lo que os he mandado, sino sumamente útil; lo contrario es lo perjudicial. Siempre el Señor toma sus argumentos de aquellas cosas que más desean los hombres: como si El dijera: ¿Por qué no quieres postergar tu alma? ¿Por qué la amas? Pues por lo mismo debes humillarla y entonces te será muy útil

San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 35,2

Positivismo y darwinismo



Las principales críticas al idealismo provinieron del positivismo y darwinismo, corrientes naturalistas impulsadas por los avances científicos del siglo 19 que rechazaron las interpretaciones abstractas sobre la naturaleza y condición del ser humano. El positivismo teoría epistemológica elaborada por el filósofo francés August Comte (1798-1857) enfatizó exclusivamente la obtención de conocimiento fáctico y lógico a través de la experiencia sensorial. Comte desarrolló este sistema de pensamiento mediante una serie de ensayos entre 1830 y 1842 y un texto compilatorio titulado ‘Discurso sobre el espíritu positivo’ (1851) en el que celebró los rápidos avances científicos de la época y resaltó el carácter social de sus beneficios. Comte realizó la primera distinción explícita entre ciencia natural» y ‘ciencia con el propósito de librar a la última de toda carga de abstracción y su enfoque colectivo y puramente cientiífico dio origen a la sociología y las ciencias sociales’. Según Comte, para el positivista solo existen los hechos y lo único realmente verdadero es todo aquello que es útil. Esta posición pragmática y utilitarista es poco amable con el concepto de ser humano ya que lo despersonaliza y vuelve vulnerable a la instrumentalización.

El segundo gran golpe al idealismo y tercer punto de quiebre de la filosofía antropológica provino del evolucionismo, teoría desarrollada por el naturalista británico Charles Darwin (1809-1882). En su obra El origen de las especies’ (1859), Darwin introduce el concepto de competencia nat ural para explicar cómo las especies se desarrollan, sobreviven y adaptan en el ambiente. Sostiene que los individuos con mejor capacidad de adaptación tendrán mayor capacidad para reproducirse y generar descendientes que heredarán sus características genéticas y fenotípicas. La sobrevivencia de los más aptos será producto de este proceso de selección natural que se traducirá, a lo largo de las generaciones, en una población evolucionada. Debido a que las variaciones genéticas dentro de las especies son aleatorias, el darwinismo no es una teoría teleológica. Esto significa que no tiene una dirección y propósito determinados por lo que no puede ser aplicada como marco explicativo del desarrollo de culturas y sociedades humanas. Al plantear que todas las especies provienen de un ancestro común, el darwinismo biológico dinamitó la posición privilegiada del ser humano en el mundo de la creación y asestó un duro golpe a la doctrina cristiana. Actualmente, a pesar de algunas críticas legítimas y bien argumentadas que ponen en duda su validez, el darwinismo evolutivo ha devenido en religión secular, especialmente en comunidades científicas y académicas que interpretan cualquier cuestionamiento como un comportamiento anticientífico.

Uno de los principales críticos de la teoría darwiniana es el geólogo británico Stephen C. Meyer, quien sostiene que ciertas características del universo y de los seres vivos se explican mejor mediante la teoría del diseño inteligente que le adjudica a un diseñador – Dios – el rol de la creación. En La duda de Darwin’ (2013), Meyer señala la ausencia de registros fósiles transicionales entre los períodos precámbrico y cámbrico que fracasan en explicar la súbita aparición de formas de vida animal durante este último período. Otro problema surge con los registros genéticos que no explican satisfactoriamente las divergencias de las formas animales entre ambos periodos. El profesor de la Universidad de Yale y experto en informática David Gelernter recoge y expande la crítica de Meyer en un artículo publicado por el Claremont Review of Books en 2019. Gelernter reconoce la importancia de la teoría evolutiva para el desarrollo de la ciencia moderna, pero denuncia que su aceptación sin cuestionamientos condición sine qua non para desarrollar una carrera académica, constituye un obstáculo para el verdadero progreso científico.

August Comte, Discurso sobre el espíritu positivo
Charles Darwin. El origen de las especies
Stephen C. Meyer.