El Autor

Evangelio según san Mateo, 10: 29- 31 «¿ Por ventura no se venden dos pájaros en un cuarto, y sin embargo, no cae ninguno de ellos sobre la tierra sin el consentimiento de vuestro Padre? También todos los cabellos de vuestra cabeza están contados. No temáis, porque vosotros sois mejores que muchos pájaros». (vv. 29-Sigue leyendo «El Autor»

Evangelio

San Lucas 12:1-8En esto, habiéndose reunido miles y miles de personas, hasta pisarse unos a otros, se puso a decir primeramente a sus discípulos: «Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. Nada hay encubierto que no haya de ser descubierto ni oculto que no haya de saberse. Porque cuanto dijisteis enSigue leyendo «Evangelio»

Evangelio

San Mateo 5:1-12Viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y, tomando la palabra, les enseñaba diciendo: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.Sigue leyendo «Evangelio»

Oración en la misa

Oración en la misa Dios mío, os ofrezco vuestro querido Hijo, su encarnación, su nacimiento, su dolora pasión; os ofrezco su sudor de Sangre, su coronación de espinas, sus humillaciones, sus sufrimientos, su crucifixión, su muerte cruel, su Sangre preciosa; os ofrezco para vuestra mayor gloria y para la salvación de mi alma, todo loSigue leyendo «Oración en la misa»

Sobre la Santa Misa

Yo que con tanta frecuencia resbalo y caigo en pecado, que tan fácilmente pierdo el fervor y me desanimo y me desaliento, tengo que purificarme, vigorizarme y enfervorizarme con frecuente y perseverante oración, con la confesión y con la comunión de tu Cuerpo Sagrado, porque puede sucederme que si dejo de hacer esto y siSigue leyendo «Sobre la Santa Misa»

La voluntad de Dios Padre

‘Volvióse de nuevo por segunda vez y rezaba repitiendo las mismas palabras: Padre mío, si no puede pasar este cáliz sin que yo lo beba, hágase tu voluntad. Regresó una vez más y los encontró dormidos; estaban sus ojos cargados de sueño y no sabían qué responderle. Dejándolos, se retiró a orar por tercera vez,Sigue leyendo «La voluntad de Dios Padre»