No, las armas de nuestro combate no son carnales, pero, por la fuerza de Dios, son suficientemente poderosas para derribar fortalezas. Por eso destruimos los sofismas. 2 Corintios, 10, 4
Archivo diario: 07/05/2017
Adán y Cristo
Como el delito de uno solo atrajo sobre todos los hombres la condenación, así también la obra de justicia de uno solo (la de Cristo) procura a todos una justificación que da la vida» (Rm 5,18).
Oración
Concédenos Señor la alegría eterna del reino de tus elegidos para que así el rebaño de tu Hijo tenga parte en la admirable victoria de su Pastor. Amén
Evangelio
Aleluya, aleluya, aleluya. Yo soy el buen Pastor —dice el Señor—, que conozco a mis ovejas, y las mías me conocen. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIO Jn 10, 1-10. Yo soy la puerta de las ovejas. Lectura del Evangelio según san Juan EN aquel tiempo, dijo Jesús: «En verdad, en verdad os digo: el queSigue leyendo «Evangelio»