Para la Iglesia Católica nuestra fe debe estar centrada en la persona de Jesucristo, hay que advertir que ninguno de los objetos relacionados con El, han sido considerados como 100% auténticos por las autoridades eclesiásticas; aunque algunos gocen de gran popularidad o respaldo histórico, arqueológico y científico. Estas «reliquias de Cristo» tienen como finalidad ser un instrumento para que el creyente medite en los aspectos importantes de su vida en la tierra. Aquí las más sobresalientes:
El papa Teodoro I (642-649), trasladó los restos de la Santa Cuna desde la basílica de la Natividad en belén a la de Santa María mayor en Roma

