Primero tienes que vivir tú mismo en paz para que puedas llevar la paz también a los demás. En un grupo contribuye más a la alegría una persona amante de la paz y del buen entendimiento, que alguien que tenga mucha sabiduría pero no sepa vivir en paz. «Dichosos los que buscan la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios (Mateo 5, 9)
Imitación de Cristo (Tomás de Kempis) 1418
