Categoría: Ley antigua

Silencio


Quien desee tener una vida interior y espiritual, tiene que hacer como Jesús: apartarse frecuentemente de la muchedumbre para irse a la soledad a orar.
Sólo estará seguro en público quién sabe pasar buen tiempo en la soledad
Sólo sabe hablar bien, aquel que sabe callar bien
Sólo podrá ser buen superior, aquel quien sabe ser buen inferior
Sólo sabe mandar bien, quien aprendió a obedecer bien
Sólo tiene alegría completa y segura quien tiene la conciencia tranquila

El éxito del cristiano


Los propósitos de las personas creyentes, se apoyan en el poder y la bondad de Dios, más que en la propia prudencia y en el propio saber, y si quieren triunfar confían en Dios todo cuanto emprenden. “Lo que nos da el éxito es la bendición de Dios. Nuestros afanes añaden muy poca cosa”, dice el Libro de los Proverbios. “Que el Señor haga prósperas las obras que emprendamos” (Salmo 89)

El rey de Nínive y el Rey de Reyes

Cuando Jonás anunció al Rey de Nínive que su ciudad sería destruida después de cuarenta días, el monarca se quitó las vestiduras reales, puso ceniza en su cabeza, se cubrió con su saco, y ordenó a todo el pueblo que implorara la misericordia divina. Con humildad y penitencia consiguió la revocación de la terrible sentencia, y la ciudad fue perdonada. Si este rey pagano obtuvo así el perdón de una ciudad entera, ¿cuánto más no conseguirá Jesucristo que tanto se humilla en la Santa Misa donde abandonó el trono de Su Gloria, se reviste con las pobres apariencias del pan y del vino, e implora la misericordia de Dios?

Padre mío, considerar cuánto me he humillado para obtener vuestra compasión. Los pecadores se han levantado contra vos llenos de orgullo, yo me humillo en presencia vuestra. Ellos os han irritado con sus ofensas yo quiero desarmaros con la fuerza de humildad. Ellos han merecido vuestro justo castigo, que mis ruegos os aplaquen. Por amor hacia mi, apiadaos de ellos y nos lo cantiguéis según merecen sus iniquidades. No los entregueís en manos de Satanás, pues me pertenecen, y habiéndolos rescatado al precio de mi Sangre, no permitáis que perezcan. Oh Padre Santísimo!, imploro sobre todo vuestra misericordia a favor de los pecadores aquí presentes. Por ellos ofrezco en este momento mis sufrimientos, y vida. En virtud de esta sangre y de esta muerte, preservadlos de la muerte eterna

Explicación de la Santa Misa (R Padre Martin de Cochem)

¿Que es la economía divina?


La palabra economía viene del término griego oikonomía, que significa la ley de la casa. La economía divina entonces significa, la ley de la familia de Dios. A veces la palabra es traducida como plan. Por ejemplo cuando San Pablo habla sobre el plan (oikonomía) “del misterio que durante siglos estuvo escondido en Dios, el creador de todas las cosas Efesios 3, 9. El catecismo de la iglesia católica define:Los Padres de la Iglesia distinguen entre la Theologia y la Oikonomia, designando con el primer término el misterio de la vida íntima del Dios-Trinidad, con el segundo todas las obras de Dios por las que se revela y comunica su vida. Por la Oikonomia nos es revelada la Theologia; pero inversamente, es la Theologia, la que esclarece toda la Oikonomia. Las obras de Dios revelan quién es en sí mismo; e inversamente, el misterio de su Ser íntimo ilumina la inteligencia de todas sus obras. Así sucede, analógicamente, entre las personas humanas. La persona se muestra en su obrar y a medida que conocemos mejor a una persona, mejor comprendemos su obrar. (CIC 236)Tales obras supondrán para nosotros , toda la creación y toda la revelación. Ahí apoyamos todos nuestros argumentos naturales y bíblicos. Porque Dios es el autor del libro de la naturaleza y el libro de la escritura (Teología Natural y Teología Bíblica)
La fe es razonable Scott Hahn

Comer y beber

I Corintios

10:31 Por tanto, ya comáis, ya bebáis o hagáis cualquier otra cosa, hacedlo todo para gloria de Dios

¿Teología de la prosperidad?

Si nuestro señor regreso al cielo herido y llagado, ¿vamos a ir los siervos vestidos y bañados? “San Juan de Ávila”
II Corintios11:24 Cinco veces recibí de los judíos los cuarenta azotes menos uno.11:25 Tres veces fui azotado con varas; una vez lapidado; tres veces naufragué; un día y una noche pasé en alta mar.11:26 Viajes frecuentes; peligros de ríos; peligros de salteadores; peligros de los de mi raza; peligros de los gentiles; peligros en ciudad; peligros en despoblado; peligros por mar; peligros entre falsos hermanos;11:27 trabajos y fatigas; noches sin dormir, muchas veces; hambre y sed; muchos días sin comer; frío y desnudez.11:28 Y aparte de otras cosas, mi responsabilidad diaria: la preocupación por todas las iglesias.11:29 ¿Quién desfallece sin que desfallezca yo? ¿Quién sufre escándalo sin que yo me abrase?11:30 Si hay que gloriarse, en mi flaqueza me gloriaré.11:31 El Dios, Padre del Señor Jesús, ¡bendito sea por todos los siglos!, sabe que no miento.

crown of thorns against red background symbolic the day He wore our crown

La vida de piedad


Es necesario que aprendas a quebrantar tu voluntad en muchas cosas si quieres vivir en paz y concordia con los demás


Dice el Señor: 9:23 Decía a todos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.9:24 Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí, ése la salvará (Lucas)

al menos aquí Señor

Señor, si yo no debiera amaros más tarde en la eternidad, al menos que os ame aquí durante el tiempo presente

Amar

Quien ama mucho, hace mucho. Quien hace bien lo que tiene que hacer, mucho hace. Muy buena obra hace quien se preocupa más por ser útil al grupo donde vive, que por hacer sus propios antojos.
Muchas veces parece caridad lo que solamente es seguir las inclinaciones de la propia naturaleza.

Porque raras veces no están nuestras acciones maniobradas por las propias inclinaciones naturales, por el deseo de recompensas y de obtener ventajas

Obrar siempre por Amor a Dios y amor al prójimo


Por nada del mundo, ni por amor de nadie se puede ser mal alguno.
Sin embargo por amor a los necesitados se puede interrumpir una obra buena, o mejor dicho, cambiarla por otra mejor.
Porque al hacerlo así, la obra buena no se pierde, antes se cambia por una más meritoria.
Las obras externas sin amor de caridad tienen mucho menos valor. Más todo lo que se hace por Amor a Dios o al prójimo, por pequeño o humilde que sea, es siempre fructuoso y muy meritorio.
Porque ante Dios tiene más importancia la buena intención y el afecto con que se hacen las cosas, que las cosas que se hacen. Él aprecia más la buena intención, que la magnitud de las obras
Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)