Diversos impulsos de la Naturaleza y de la Gracia

La Naturaleza no quiere mortificarse, ni reprimirse, ni vencerse, ni obedecer, ni someterse voluntariamente A la naturaleza le gusta que la honren y reverencien; la gracia atribuye fielmente a Dios toda honra y toda gloria #naturaleza #gracia #mortifiación #reprimir #vencer #obedecer #sometimiento #voluntad #honra #reverencia #honrasoloaDios #GloriaaDios #imitacióndecristo #tomasdekempis #1418

Diversos impulsos de la Naturaleza y de la Gracia

La Naturaleza no quiere mortificarse, ni reprimirse, ni vencerse, ni obedecer, ni someterse voluntariamente A la naturaleza le gusta que la honren y reverencien; la gracia atribuye fielmente a Dios toda honra y toda gloria #naturaleza #gracia #mortificación #reprimir #vencer #obedecer #sometimiento #voluntad #honra #reverencia #honrasoloaDios #GloriaaDios #imitacióndecristo #tomasdekempis #1418

De qué manera debe de ponerse uno en Manos de Dios cuando llega la tristeza

Señor Dios, Padre Santo, bendito seas ahora y para siempre, porque se hace lo que permites, y es bueno lo que tú haces. Que tu siervo se alegre en ti, no en sí ni en otro alguno, porque tú sólo eres la alegría verdadera, tú eres mi esperanza y corona, tú eres, Señor, mi alegríaSigue leyendo «De qué manera debe de ponerse uno en Manos de Dios cuando llega la tristeza»

El deseo de la vida eterna, y los grandes bienes prometidos a los que luchan por ganarla

Otros serán grandes en recibir alabanzas humanas; de tí no se dirá nada A otros les darán varios cargos, a ti no te creerán bueno para nada. La naturaleza se contristará algunas veces por eso, y ya será mucho si en el silencio lo puedes sufrir Esas pruebas y otras parecidas suele sufrir el siervoSigue leyendo «El deseo de la vida eterna, y los grandes bienes prometidos a los que luchan por ganarla»

El deseo de la vida eterna, y los grandes bienes prometidos a los que luchan por ganarla

No pidas lo que te guste o acomode, sino lo que honre y agrade a Dios. Porque si rectamente juzgas, debes preferir y seguir mis disposiciones, más bien que tus deseos y todos los objetos de tus deseos. Conozco tus deseos y he oído tus frecuentes gemidos. Ya quisieras estar libre y gozando de laSigue leyendo «El deseo de la vida eterna, y los grandes bienes prometidos a los que luchan por ganarla»

El deseo de la vida eterna, y los grandes bienes prometidos a los que luchan por ganarla

Hijo mío, cuando sientas que de lo alto se te infunde el deseo de la bienaventuranza eterna y el anhelo por salir de la oscura cárcel de tu cuerpo para contemplar mi gloria sin ninguna sombra de mudanza, ensanchas tu pecho y recibe con inflamado afecto esa inspiración santa. Da incesantes gracias a la clemenciaSigue leyendo «El deseo de la vida eterna, y los grandes bienes prometidos a los que luchan por ganarla»

Confiemos en Dios cuando murmuren de nosotros

Hay, cuánto sufre mi alma cuando en la oración una chusma de pensamientos carnales me asalta mientras la inteligencia contempla las cosas celestiales! Dios mío, de mí no te alejes, ni «en tu ira le vuelvas a tu siervo la espalda» (Salmo 26,9) Enciende tu resplandor y disipa esas imágenes sensuales; dispara tus flechas ySigue leyendo «Confiemos en Dios cuando murmuren de nosotros»

Confiemos en Dios cuando murmuren de nosotros

Hijo, ten confianza en mí, y estate firme, porque las palabras, ¿qué son sino palabras? Por el aire vuelan, más en las rocas no hacen mella. Si eres culpable, resuelve gustoso emprender la enmienda. Si la conciencia no te remuerde, resuélvete a sufrir con alegría por Dios. Bien poco es aguantar palabras de cuando enSigue leyendo «Confiemos en Dios cuando murmuren de nosotros»

Contra la vana ciencia del mundo

Hijo, no te fascinen los elegantes y bellos discursos de los hombres, «porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en virtud (1 Corintios 4, 20) Escucha mis palabras que alumbran la inteligencia y abrazan el corazón, mueven a arrepentirse y de varios modos consuelan Dedícate a la mortificación de las pasiones. esoSigue leyendo «Contra la vana ciencia del mundo»

Nuestra Paz no debe depender de la amistad de los demás

Hijo, si pones la paz de tu corazón en alguna persona, es decir, en vivir con ella en armonía de sentimientos, no será durable esa paz, ni libre tu corazón. Pero si te apoyas en la verdad inmortal y eterna, no te entristecerá la separación, ni aun la muerte de tus amigos Yo debo serSigue leyendo «Nuestra Paz no debe depender de la amistad de los demás»