Categoría: Tomás de Kempis

Temor de Dios

pesar de todo, la seguridad de los santos ha estado siempre llena del temor del Señor. No por tener grandes y por recibir inmensas gracias fueron menos precavidos, cuidadosos y humildes a sus propios ojos
La seguridad de los manos viene de su orgullo y presunción, y acaba de ser una simple ilusión
Nunca esperes seguridad completa en esta vida, aunque parezcas persona muy fervorosa o muy retirada del mundo
Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)

Paz


Oh, !Qué profunda paz gozaría y qué gran tranquilidad tuviera, quien alejara de sí toda preocupación mundana y material y se dedicara a pensar en los bienes divinos y en la salvación, y pusiera su esperanza solamente en Dios!
Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)

Silencio


Quien desee tener una vida interior y espiritual, tiene que hacer como Jesús: apartarse frecuentemente de la muchedumbre para irse a la soledad a orar.
Sólo estará seguro en público quién sabe pasar buen tiempo en la soledad
Sólo sabe hablar bien, aquel que sabe callar bien
Sólo podrá ser buen superior, aquel quien sabe ser buen inferior
Sólo sabe mandar bien, quien aprendió a obedecer bien
Sólo tiene alegría completa y segura quien tiene la conciencia tranquila

Amor a la soledad y al silencio

Busca tiempo oportuno para ocuparte de ti mismo, y con frecuencia recuerda y piensa en los beneficios de Dios

Deja las lecturas inútiles de mera curiosidad. Lee tales cosas que e sirvan más para arrepentirte que para divertirte, que te sirvan más para conversión que para distracción.

Si te abstienes de andar hablando de cosas inútiles, y de andar escuchando rumores, noticias y novedades, encontrarás tiempo suficiente y oportuno para dedicarte a santas meditaciones.

Los más grandes santos evitaban lo más posible el bullicio de la gente y preferían servir a Dios en la soledad.

Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)

Metanoia

μετανοῖεν

Debemos renovar todos los días nuestro buen propósito, excitándonos al fervor, como si fuera el primer día de nuestra conversión, de esta forma:

Ayúdame Señor, a cumplir mis buenos propósitos, y a dedicarme a tu santo servicio. Concédeme la gracia de empezar en este día, una verdadera vida de perfección porque lo que he hecho hasta hoy, es poca cosa

Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)

Religiosos que no dan la talla

Oh, qué grande era el fervor de todos los religiosos en los comienzos de su santa comunidad
Oh, qué devotos eran para orar, cuánto esmero tenían por progresar en la virtud, con qué austeridad y disciplina vivían, cuán respetuosos y obedientes eran para con los superiores que los dirigían.
Los recuerdos de su vida atestiguan que fueron gente santa y perfecta, que combatieron valerosamente contra los ataques del mundo, y pisotearon los engaños mundanales
Pero ahora ya se considera gran cosa que uno no desobedezca gravemente a los reglamentos que le obligan, y que acepte con paciencia las obligaciones, que se comprometió a sobrellevar con alegría.
Ah, qué tibieza, que negligencia en nuestra vida de piedad! que pronto hemos decaído del primer fervor, y de puros tibios y cansados ya hasta nos aburre la vida espiritual
Ojalá que no de adormescas completamente en el progreso, en la virtud, tú que has visto tantos buenos ejemplos de personas fervorosas
Hoy, si escuchas la voz de Dios, no endurezcas tu corazón (Salmo 94)
Tienes nombre de vivo, pero estás muerto, reanima lo que en ti está a punto de morir, pues Dios no ha encontrado perfectas tus obras. Arrepiéntete, pues Él, el Señor va a llegar de manera inesperada. El vencedor será revestido de blancas vestiduras, su nombre estará escrito en el Libro de la Vida, y Jesucristo, lo proclamará ante el Padre y sus ángeles (Apocalipsis 3)

Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)

La vida de piedad


Es necesario que aprendas a quebrantar tu voluntad en muchas cosas si quieres vivir en paz y concordia con los demás


Dice el Señor: 9:23 Decía a todos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.9:24 Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí, ése la salvará (Lucas)

Verdadera Caridad


El que tiene verdadera y perfecta caridad, no se busca a sí mismo en cosa alguna; más sólo desea que sea Dios glorificado en todas las cosas. De nadie tiene envidia, porque ama algún placer particular, ni se quiere gozar en sí; más desea sobre todas las cosas gozar de Dios. A nadie atribuye ningún bien; más refierelo todo a Dios, del cual, como de primera fuente, emanan todas las cosas, y en quien finalmente todos los santos descansan con perfecto gozo. ¡Oh quién tuviese una centella de verdadera caridad! Por cierto que sentiría estar todas las cosas mundanas llenas de vanidad
Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)

Amar

Quien ama mucho, hace mucho. Quien hace bien lo que tiene que hacer, mucho hace. Muy buena obra hace quien se preocupa más por ser útil al grupo donde vive, que por hacer sus propios antojos.
Muchas veces parece caridad lo que solamente es seguir las inclinaciones de la propia naturaleza.

Porque raras veces no están nuestras acciones maniobradas por las propias inclinaciones naturales, por el deseo de recompensas y de obtener ventajas

No Juzguemos con severidad a los demás


Júzgate a ti mismo, pero no te dediques a Juzgar los hechos de los demás. Cuando uno se dedica a juzgar a los demás pierde el tiempo, se equivoca casi siempre, y fácilmente peca. Pero cuando se examina uno a sí mismo y juzga lo que ha hecho, dicho o pensado, ese trabajo sí le produce provecho.No juzguéis a los otros, para que Dios No os juzgue a vosotros. Pues Dios os juzgará de la misma manera que juzguéis a los demás, y con la misma medida con que midáis a los otros, Dios os medirá a vosotros (Mateo 7, 11)