Lenguaje inclusivo



En Canadá, este intento subversivo y totalitario de eliminar los géneros en el lenguaje ya es un hecho a partir del 2016. Por la controversial Ley 16 es obligatorio el usar «pronombres neutros» diseñados por ideólogos del gėnērö que no buscan más que imponer una agenda ideológica. Es así que se creó una lista para cada uno de los pretendidos géneros y es obligatorio por ley el dirigirse a cada persona según su «gėnērö percibido». Allá fueron los tradicionales él y ella, para dar lugar a nuevas construcciones que no tienen ningún fundamento biológico (tales como reemplazar a he/she por «thon»,»hiz», «hizer», «ne», «nir», «ze», «zir», «xe» y «xyr»). Situaciones parecidas han ocurrido en los estados de Nueva York y California, en los Estados Unidos, como vimos más arriba. Incluso el himno nacional de Canadá ha sido víctima del mal llamado «lenguaje inclusivo». El 31 de enero de 2018, el Senado canadiense aprobó un proyecto de ley por el cual el himno nacional de Canadá debía ser neutro. El problema, según los senadores que introdujeron la ley, es que la frase «en todos tus hijos» es discriminatoria y exclusiva. Por eso, la frase «en tus hijos» ha sido modificada a «en todos nosotros». Esto forma parte de un esfuerzo de grupos feministas y representantes de la ideología del gėnērö para transformar el lenguaje que se emplea en la vida pública y política de la nación.

Desde 1980, cuando «O Canada» se convirtió oficialmente en el himno del país, se introdujeron 12 proyectos de ley para despojar al himno de la referencia de género en «tus hijos», ya que, según arguyen los ideólogos, es discriminatorio. ¿Pero cuál es el problema con el lenguaje inclusivo? ¿Es el lenguaje realmente tan exclusivo que debamos que luchar por la inclusión? Es importante tener esto en claro, porque lo que está ocurriendo con tantos idiomas es fruto de una movida ideológica marxista para controlar el habla y, en definitiva, el modo de pensar, tal como lo había planteado Monique Wittig. La pregunta, entonces, es, ¿por qué han de imponernos tal requisito y lenguaje inclusivo? ¿Significa que si no aceptamos el discurso del género somos discriminadores seriales? ¿Tiene nuestro lenguaje algo contra la mujer? Ciertamente que no. Pero según el feminismo radical, incluso el nombre de «mujer» es fruto del patriarcado y parte del sistema heterosexual y por eso debe ser destruido. Es decir, de fondo hay una ideología muy peligrosa, por lo que no debemos dejar que aquellos que están enojados con el idioma o con sus propias experiencias personales nos castiguen imponiendo sus propias reglas y punto de vistas ideológicos e irreales. En el caso de Canadá, varios senadores estaban exageradamente molestos por la palabra «hijos». Chantal Petitclerc, senadora independiente de Quebec, afirmó que estaba «celosa» de los atletas que se dirigían a Pyeongchang para competir en los juegos olímpicos de invierno, va que e irreales. En el caso de Canadá, varios senadores estaban exageradamente molestos por la palabra «hijos». Chantal Petitclerc, senadora independiente de Quebec, afirmó que estaba «celosa» de los atletas que se dirigían a Pyeongchang para competir en los juegos olímpicos de invierno, ya que finalmente podrían cantar un himno despojado de género masculino: «Solo puedo imaginar lo que sentirán cuando estén en el podio», afirmó descaradamente. Es importante, entonces, el marcarle una línea o límite a la censura ideológicamente motivada de palabras inocentes. En el himno nacional canadiense, por ejemplo, siempre se ha entendido que la palabra «hijos» se refiere tanto a hijos como a hijas. Se refiere a los «hijos» de la nación o patria, lo cual significa que la palabra «hijos» es en sí una palabra «inclusiva». Ya sea en español o en inglés, siempre se ha entendido que «hijos de una nación» se refiere a una persona de cualquier sexo, excepto cuando el contexto indica claramente lo masculino. Esta es en sí una expresión inclusiva. Así es como el lenguaje se ha desarrollado espontáneamente y este es el lenguaje que usamos cada día. Si para crear un desarrollo ficticio del lenguaje estos grupos motivados por ideologías feministas, marxistas, o postmodernistas necesitan controlar la gramática, entonces hay algo grave de por medio y es nuestro deber el cuestionarlo.
Pablo Muñoz Iturrieta Atrapado en el cuerpo equivocado La idęolögīa de gėnērø frente a la ciencia y la filosofía

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

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