Sombras en las cavernas



La vida digitalizada se organiza en torno a su propia representación y no al revés De esta forma, se invierte la idea de que la representación procura presentar una imitación de algo real (la vida).

Ahora la vida imita a su representación digital. Se conduce en función de esta última, convirtiéndose en vida fake. Cuando mi perfil de redes sociales no me representa, sino que yo construyo mi identidad en torno suyo; cuando mi avatar se convierte en
el punto de referencia de mi identidad mi vida es una vida fake. La imagen se eleva a referente, y el referente se degrada a imagen. Así, la vida dispone sus cosas, elabora sus gestos, calcula sus posiciones, ambienta sus contextos, maquilla sus defectos, configura sus actitudes, formatea sus movimientos, en función de su propia representación digital. En esto consiste su
frivolidad: en volverse mera imagen (digital) de sí.

Platón advirtió contra la apariencia de las imágenes en su famosa alegoría de la caverna. En esta, Platón nos presenta a un grupo de hombres que viven dentro de una caverna y que confunden las sombras que se proyectan en la pared con la realidad

Las sombras provienen de las cosas reales que se encuentran fuera de la caverna, pero aquellos no lo saben, porque nunca han salido de allí. ¿Pero qué pasaría si uno pudiera salir de la caverna? Daría con las cosas reales y <le dolerían los ojos>, La realidad <encandila> -tal es la palabra que escoge Platón para describir el impacto que uno recibe de ella – porque es mucho más luminosa que las sombras que se proyectan en la caverna.

Hoy la realidad se nos antoja no más luminosa, sino más sombría que lo que nuestras pantallas digitales pueden mostrarnos. Esto complica la alegoría de Platón y su resolución. La vida digitalizada hoy se encandila con filtros embellecedores, ediciones, recortes y maquillaje digital

¿Cuánto más generará en nosotros entonces un avatar diseñado a nuestra medida?

Los dispositivos digitales se convierten en cavernas donde se proyecta ya no una imagen degradada de lo real, sino una imagen que se pretende superadora. No quiero mi rostro real, sino el que mi dispositivo diseña para mí: mi rostro fake. Con algunos movimientos de dedos intervengo la imagen, borro imperfecciones, cambio el color de mis ojos, ilumino mi cabello
remarco determinadas expresiones y suprimo otras. Quizás pueda cambiar el sexo, la edad, el color de piel, la especie. . . La apariencia ya no es una triste sombra que se revela como tal al dar con la cosa real que me encandila. Ahora la apariencia me encandila por sí misma porque se muestra preferible a la cosa real. Lo real me hace <doler los ojos>, pero de desagrado y disgusto.

Platón, Republica, 515e

Otro error más de Target:
h ttps : //w w w.eo nli ne.com/mx/ne ws/527799/la-modelo-m al-photo shopeada-de-target-most ro-sus-larguisi mos-brazos-a-ell en-de generes-vid eo

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

Deja un comentario