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Oración
Nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo que habita en nosotros; por tanto, no pertenecemos a nosotros mismos, pues fuimos comprados a precio muy alto; Así que Glorificados, llevaremos a Dios en nuestro cuerpo. Amén
Evangelio
Aleluya, aleluya. El Señor me ha enviado para anunciar a los pobres la buena noticia y proclamar la liberación a los cautivos. Aleluya. EVANGELIO Lc 4, 38-44. También a los otros pueblos tengo que anunciarles el Reino de Dios, para eso me han enviado. Lectura del santo Evangelio según san Lucas. En aquel tiempo,Sigue leyendo «Evangelio»
Oración
Tú eres nuestro refugio y nuestro escudo, esperamos en tu palabra. Así que, Apartaos de nosotros los perversos, cumpliremos los mandatos de nuestro Dios. Amén
Evangelio
Aleluya, aleluya. Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. Aleluya. EVANGELIO Lc 4, 31-37. Sé quién eres: el Santo de Dios. Lectura del santo Evangelio según san Lucas. En aquel tiempo, Jesús bajó a Cafarnaún, ciudad de Galilea, y los sábados enseñaba a la gente. Se quedaban asombrados deSigue leyendo «Evangelio»
El Autor de la hermosura
Y si encantados de la belleza de tales cosas las imaginaron dioses, debieron conocer cuánto más hermoso es el dueño de ellas; pues el que creó todas estas cosas es el autor de la hermosura. Sabiduría 13, 3
Oración
Enséñanos, Señor, a caminar con lealtad.. Porque tú eres muestroi Dios y Salvador. Amén
Evangelio
Aleluya, aleluya. El Espíritu del Señor está sobre mí; él me ha enviado para anunciar a los pobres la Buena Nueva. Aleluya. EVANGELIO Lc 4, 16-30. Me ha enviado para dar la Buena Noticia a los pobres. Ningún profeta es bien mirado en su tierra. Lectura del santo Evangelio según San Lucas. En aquel tiempo,Sigue leyendo «Evangelio»
Santo Abandono
Sólo en Dios se descansa, oh alma mía, porque la salud viene de Él. Él solo es mi roca, mi salvación, mi defensa: nunca seré conmovido. Sal 61,2
Oración
Dios todopoderoso, de quien procede todo bien, siembra en nuestros corazones el amor de tu nombre, para que, haciendo más religiosa nuestra vida, acrecientes el bien en nosotros y con solicitud amorosa lo conserves. Por nuestro Señor Jesucristo