Oración

​Enséñanos, Señor, a caminar con lealtad. Porque tú eres nuestro Dios y Salvador. Amén

Evangelio

​Aleluya, aleluya.

Estad preparados, porque no sabéis a qué hora vendrá el Hijo del hombre.

Aleluya
EVANGELIO

Lc 21, 1-4.
Vio una viuda pobre que echaba dos reales.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
En aquel tiempo, alzando Jesús los ojos, vio unos ricos que echaban donativos en el cepillo del templo; vio también una viuda pobre que echaba dos reales, y dijo: –Sabed que esa pobre viuda ha echado más que nadie, porque todos los demás han echado de lo que les sobra, pero ella, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir.
Palabra del Señor

Crecimiento interior

La catequesis está unida íntimamente a toda la vida de la Iglesia. No sólo la extensión geográfica y el aumento numérico de la Iglesia, sino también y, más aún, su crecimiento interior, su correspondencia con el designio de Dios dependen esencialmente de ella

Oración

​Dios todopoderoso y eterno, que quisiste fundar todas las cosas en tu Hijo muy amado, Rey del Universo, haz que toda la creación, liberada de la esclavitud del pecado, sirva a tu majestad y te glorifique sin fin. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén

Evangelio

​Aleluya, Aleluya.

Bendito el que viene en nombre del Señor. Bendito el reino que llega, el de nuestro padre David. 

Aleluya.
EVANGELIO

Lc 23, 35-43.
Señor, acuérdete de mí cuando llegues a tu reino.
Lectura del santo evangelio según san Lucas.  
En aquel tiempo, las autoridades hacían muecas a Jesús, diciendo: —«A otros ha salvado; que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios, el Elegido.» Se burlaban de él también los soldados, ofreciéndole vinagre y diciendo: —«Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo.» Había encima un letrero en escritura griega, latina y hebrea: «Éste es el rey de los judíos.» Uno de los malhechores crucificados lo insultaba, diciendo: —«¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros.» Pero el otro lo increpaba: —«¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en el mismo suplicio? Y lo nuestro es justo, porque recibimos el pago de lo que hicimos; en cambio, éste no ha faltado en nada.» Y decía: —«Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino.» Jesús le respondió: —«Te lo aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso.»   
Palabra del Señor

Soledad

Señor: Mírame, y ten misericordia de mí, porque estoy solo y afligido (Salmo 25:16).

Sacramentos

la catequesis se articula dentro de un cierto número de elementos de la misión pastoral de la Iglesia, que tienen un aspecto catequético, que preparan para la catequesis o que derivan de ella, como son: primer anuncio del Evangelio o predicación misionera para suscitar la fe; búsqueda de razones para creer; experiencia de vida cristiana: celebración de los sacramentos; integración en la comunidad eclesial; testimonio apostólico y misionero

Oración

​Ahora conocemos a Dios imperfectamente, pero entonces lo conoceremos como somos por él conocidos. Y al despertar nos saciaremos de su semblante. Amén

Evangelio

​Aleluya, aleluya.

Jesucristo, nuestro salvador, ha vencido la muerte y ha hecho resplandecer la vida por medio del Evangelio. 

Aleluya.
EVANGELIO

Lc 20, 27-40.
No es Dios de muertos, sino de vivos.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos saduceos, que niegan la resurrección y le preguntaron:

–Maestro, Moisés nos dejó escrito: «Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer pero sin hijos, cásese con la viuda y dé descendencia a su hermano». Pues bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos. Y el segundo y el tercero se casaron con ella, y así los siete murieron sin dejar hijos. Por último murió la mujer. Cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos será la mujer? Porque los siete han estado casados con ella. Jesús les contestó: –En esta vida hombres y mujeres se casan; pero los que sean juzgados dignos de la vida futura y de la resurrección de entre los muertos, no se casarán. Pues ya no pueden morir, son como ángeles; son hijos de Dios, porque participan en la resurrección. Y que resucitan los muertos, el mismo Moisés lo indica en el episodio de la zarza, cuando llama al Señor: «Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob». No es Dios de muertos sino de vivos: porque para él todos están vivos. Intervinieron unos letrados: –Bien dicho, Maestro. Y no se atrevían a hacerle más preguntas.
Palabra del Señor

Catequesis

Muy pronto se llamó catequesis al conjunto de los esfuerzos realizados en la Iglesia para hacer discípulos, para ayudar a los hombres a creer que Jesús es el Hijo de Dios a fin de que, creyendo ésto, tengan la vida en su nombre, y para educarlos e instruirlos en esta vida y construir así el Cuerpo de Cristo