Evangelio según san Mateo, 5: 7- 7 «Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia». (v. 7)
Tanto se complace Dios en nuestra bondad para con todos, que ofrece su misericordia sólo a los que son misericordiosos.
Parece que la recompensa es igual pero en realidad es mucho mayor. La misericordia humana no puede compararse con la misericordia divina
San Hilario, in Matthaeum, 4
San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 15,4
