Los problemas geográficos del Evangelio de Marcos



¡Hasta su misma autoría está puesta en cuestión! Además, el Evangelio de Marcos simplemente no pasa la prueba de la evidencia externa porque comete muchísimos errores geográficos y, por tanto, carece de todo valor histórico.

Respuesta
En cuanto la autoría de Marcos, es cierto que algunos estudiosos contemporáneos la consideran dudosa. Sin embargo, uno debe razonablemente ponderar si es más confiable el testimonio de los críticos liberales del siglo XX o el de Papas, obispo de Hierápolis, quien a inicios del siglo II (aproximadamente entre el 110 y 120 d.C.), y remitiendo a su vez su testimonio a “Juan el presbítero”, escribió que: “El anciano decía lo siguiente: Marcos, desde que fue el intérprete de Pedro, escribió exactamente, aunque no en orden, las cosas que hizo y dijo el Señor en tanto las recordaba. Él no escuchó ni siguió al Señor, pero luego escuchó y siguió a Pedro (…) de modo que Marcos no se equivocó en absoluto cuando escribía ciertas cosas como las tenía en su memoria, pues puso todo su empeño en no olvidar nada de lo que escuchó y en no escribir nada falso”.

Martin Hengel, gran estudioso alemán del Nuevo Testamento, sostiene que este testimonio debe ser tomado como autoritativo y no como una mera invención literaria dado que la conexión entre Pedro y Marcos es independientemente atestiguada en 1 Pedro 5: 13 así como por Justino Mártir, quien se refiere a los recuerdos de Pedro en Diálogos con Trifón 106,3..

Y eso sin citar el también concurrente y temprano testimonio de San Ireneo de Lyon, quien en torno al 180 d.C. escribió que: “Tras su partida [de Pedro y Pablo], Marcos, discípulo intérprete de Pedro, recogió por escrito lo que había sido predicado por Pedro”. Así que la autoría de Marcos está razonablemente establecida. Pasemos ahora a la cuestión de los “errores geográficos”. Los críticos suelen alegar que existen “muchísimos” errores de este tipo en el Evangelio de Marcos, pero en la práctica, cuando se les inquiere al respecto, suelen reducirse a citar solo unos cuatro. Examinémoslos en específico:

– Marcos 5: 1: Aquí los críticos alegan que el texto implicaría que Gerasa era una ciudad cercana al Mar de Galilea lo cual no puede ser porque la mencionada ciudad está a varios kilómetros del lago. Pero dicha crítica es bastante débil porque, incluso dejando de lado la posibilidad de error de escribas o copistas, aquí Marcos no se está refiriendo específicamente a la ciudad sino, de modo más general, “a la región de Gerasa”. De este modo, se puede perfectamente referenciar a tal región en el relato del mismo modo que alguien que aterrice a 30 millas de Houston podría decir que aterrizó “en la región de Houston”. Y no se trata de una mera hipótesis ad hoc arbitraria o gratuita sino que, en contraposición al Evangelio de Mateo (el “más judío” de los Evangelios) el cual refiere a Gadara (cfr. Mateo 8: 28), que está mucho más cerca del Mar de Galilea, es perfectamente razonable que el de Marcos, que está más dirigido a los paganos, tome como referencia a Gerasa pues esta es una ciudad romana bastante importante y próspera y, por ende, más fácil de identificar. De este modo, el Dr. Alejandro Wiese, tomando como referencia a Lima (ciudad capital) y Chongos Altos (pequeño distrito provincial) de Perú, nos dice ilustrativamente: “Marcos pone Gerasa porque está escribiendo a gente pagana, que no conoce la Palestina, y Gerasa era una ciudad grande, cosmopolita. Es como tomar a Lima (todo el mundo conoce Lima). Pero si digo Chongos Altos, que está por allí… ¿quién conoce Chongos Altos? (…) Ahora tenemos aunque sea un mapa, pero en la época había que poner Gerasa, para que suene una ciudad importante” .

– Marcos 7: 31: En este caso los críticos sostienen que, de acuerdo con el texto, al haber ido por Sidón para llegar de Tiro al Mar de Galilea y la región de Decápolis, Jesús estaría haciendo un itinerario absurdo equivalente a ¡ir hacia el norte para llegar hacia el sur! En base a ello el académico Dennis Nineham ha dicho que “el evangelista no estaba directamente familiarizado con Palestina”.. Sin embargo, tal tipo de objeción presupone que Jesús pasó por Sidón para ir a Galilea cuando ello no está propiamente demostrado a la vez que es perfectamente factible que Jesús tuviera una razón específica para ir a Sidón antes de ir a Galilea (recordemos que Jesús es un predicador itinerante y no un viajero que busca optimizar su itinerario como prioridad) de modo que sería un “ir a Sidón y también al Mar de Galilea” antes que un “ir a Sidón para llegar al Mar de Galilea”. Ergo, la crítica estaría cayendo en una falacia de premisa falsa o indemostrada. Y no solo eso. Como bien anota Douglas Edward: “Incluso el viaje de Jesús desde Tiro a Sidón a la Decápolis recogido por Marcos, el cual ha impactado a algunos intérpretes del Nuevo Testamento como evidencia de ignorancia de la geografía Galilea, es, de hecho, perfectamente plausible. Josefo nota que durante el reinado de Antipas, mientras Herodes Agripa I estaba en Siria, surgió una disputa respecto de los límites entre Sidón y Damasco, una ciudad de la Decápolis. Es por tanto concebible que el movimiento se dirigiera al este, hacia Damasco, y luego hacia el sur a través de la región de la Decápolis, siguiendo las principales rutas que unen Damasco con Cesárea de Filipo o Hipo”.

– Marcos 8: 10: En este pasaje se nombra una región llamada Dalmanuta. Lo que dicen los escépticos es que dicha región no existe por cuanto no existe evidencia extrabíblica de la misma. Pero esa es una total falacia de argumento desde el silencio. Tenemos muy poca información sobre el primer siglo así que es irrazonable esperar que todas las ciudades o regiones estén perfectamente identificadas, más aún considerando que varias desaparecían, cambiaban de nombre o eran conocidas con otro nombre. En ese sentido, algunos estudiosos han argumentado que Dalmanuta sería Magdala (región asociada a María Magdalena). Además de ello, recientemente un grupo de arqueólogos encabezados por Ken Dark han encontrado evidencia que los ha llevado a afirmar que podrían haber encontrado el pueblo de Dalmanuta. Así que antes de poner en cuestión al Evangelio de Marcos habría que poner en cuestión la gratuita afirmación que hacen los escépticos de que “no hay evidencia extra- bíblica”…

– Marcos 10: 1: El problema aquí sería que Jesús no podría haber “cruzado el río Jordán” para ir de Capernaúm a Judea ¡porque ambos lugares están al este! Pero se trata de un pseudoproblema. En rigor, el texto no dice que Jesús “cruzó” el río Jordán sino más bien que fue “más allá” del Jordán y esto se puede entender perfectamente en el sentido de que Jesús fue “más allá” en dirección al sur, no al este. En consecuencia, no tendría por qué haber incoherencia geográfica alguna en esto. Así que existen respuestas razonables frente a los supuestos “errores geográficos” que alegan los escépticos.

Pero no solo eso. También existe evidencia interna en el Evangelio de Marcos que apunta en el sentido de que él sí debió haber tenido un buen conocimiento de la geografía, sea por experiencia directa o por interacción continua con alguien que sí la conociera de primera mano (que bien podría haber sido el apóstol Pedro, de quien Marcos fue seguidor e intérprete).

Basta revisar textos como Marcos 3: 8; 6: 45 y 6: 53 para darnos cuenta de que consigna detalles tan específicos sobre la geografía que sería irrazonable pensar que él mismo no estuviere suficientemente confiado de su conocimiento al respecto.

Dante A. Urbina
¿CUÁL ES LA RELIGIÓN VERDADERA?: Demostración racional de en cuál Dios se ha revelado

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

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