Non est enim aliud Dei mysterium, nisi Christus (No hay otro misterio de Dios fuera de Cristo) san Agustín, Epistula 187, 11, 34
Cristo crucificado, óleo de Velázquez, Museo del Prado desde 1829
Camino de crecimiento espiritual hacia Cristo Jesús
Non est enim aliud Dei mysterium, nisi Christus (No hay otro misterio de Dios fuera de Cristo) san Agustín, Epistula 187, 11, 34
Cristo crucificado, óleo de Velázquez, Museo del Prado desde 1829
Por tu Gloria Señor, serviremos a nuestros semejantes y tendremos el valor de asemejarnos a tu Hijo, incluso hasta en la muerte
Aleluya, aleluya.
Dios nos ha llamado, por medio del Evangelio, a participar de la gloria de nuestro Señor Jesucristo.^
Aleluya.
EVANGELIO
Mt 17, 22-27.
Lo matarán, pero resucitará. Los hijos están exentos de impuestos.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo, mientras Jesús y los discípulos recorrían juntos la Galilea, les dijo Jesús:
–Al Hijo del Hombre lo van a entregar en manos de los hombres, lo matarán, pero resucitará al tercer día.
Ellos se pusieron muy tristes. Cuando llegaron a Cafarnaún, los que cobraban el impuesto de las dos dracmas se acercaron a Pedro y le preguntaron:
–¿Vuestro Maestro no paga las dos dracmas?
Contestó:
–Sí.
Cuando llegó a casa, Jesús se adelantó a preguntarle:
–¿Qué te parece, Simón? Los reyes del mundo, ¿a quién le cobran impuestos y tasas, a sus hijos o a los extraños?
Contestó:
–A los extraños.
Jesús le dijo:
–Entonces, los hijos están exentos. Sin embargo, para no darles mal ejemplo, ve al lago, echa el anzuelo, coge el primer pez que pique, ábrele la boca y encontrarás una moneda de plata. Cógela y págales por mí y por ti.
Palabra del Señor
Cristo, el único Mediador, estableció en este mundo su Iglesia santa, comunidad de fe, esperanza y amor, como un organismo visible. La mantiene aún sin cesar para comunicar por medio de ella a todos la verdad y la gracia». La Iglesia es a la vez:
— «sociedad dotada de órganos jerárquicos y el Cuerpo Místico de Cristo;
— el grupo visible y la comunidad espiritual;
— la Iglesia de la tierra y la Iglesia llena de bienes del cielo
En ti Señor, confío, no me veré yo defraudado
Aleluya, aleluya.
Espero en el Señor, espero en su palabra.
Aleluya.
EVANGELIO
Mt 14, 22-33.
Mándame ir hacia ti andando sobre el agua.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
Después que la gente se hubo saciado, Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Y, después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba allí solo. Mientras tanto, la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario. De madrugada se les acercó Jesús, andando sobre el agua. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, pensando que era un fantasma. Jesús les dijo en seguida:
–¡Animo, soy yo, no tengáis miedo!
Pedro le contestó:
–Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti andando sobre el agua.
Él le dijo:
–Ven.
Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua, acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó:
–Señor, sálvame.
En seguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo:
–¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado?
En cuanto subieron a la barca, amainó el viento. Los de la barca se postraron ante él, diciendo:
–Realmente eres Hijo de Dios.
Palabra del Señor
Ven, Señor, en ayuda de tus hijos; derrama tu bondad inagotable sobre los que te suplican, y renueva y protege la obra de tus manos.
EVANGELIO
Mt 17, 14-19.
Si tuvierais fe, nada os sería imposible.
Lectura del santo Evangelio según San Mateo.
En aquel tiempo, se acercó a Jesús un hombre, que le dijo de rodillas: Señor, ten compasión de mi hijo que tiene epilepsia y le dan ataques: muchas veces se cae en el fuego o en el agua. Se lo he traído a tus discípulos, y no han sido capaces de curarlo. Jesús contestó: ¡Gente sin fe y perversa! ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo. Jesús increpó al demonio, y salió; en aquel momento se curó el niño. Los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron aparte: ¿Y por qué no pudimos echarlo nosotros? Les contestó: Por vuestra poca fe. Os aseguro que, si fuera vuestra fe como un grano de mostaza, le diríais a aquella montaña que viniera aquí, y vendría. Nada os sería imposible.
Palabra del Señor
Señor abre nuestros labios, y nuestra boca cantará tus alabanzas
Aleluya, aleluya.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos, dice el Señor.
Aleluya.
EVANGELIO
Mt 16, 24-28.
¿Qué podrá dar un hombre para recobrar su vida?
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí, la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si malogra su vida? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del Hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta. Os aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán sin antes haber visto llegar al Hijo del Hombre con majestad».
Palabra del Señor