Jesús:

Puedo pasarme toda la vida de una persona en la tierra esperando su amor, que vuelva a mí y que deje de maltratarme, de odiarme y de tenerme rencor por afrentas inventadas. Y a veces esa persona sólo quiere hacerme sufrir. Y busca cada ocasión para hacerme más sufrir. Me echa en cara lo poco que le atiendo y el poco caso que le hago. Se me acusa de mentiroso, de faltar a mis promesas, de cruel, de rencoroso, de elitista, de padre y marido malo, de asesino, incluso.

Piensa hija mía, que estas acusaciones van vertidas al mismo Dios, que tiene corazón y corazón de hombre. ¿Cómo puede encontrarse Él? ¿Habéis pensado alguna vez en el dolor de Dios?

En el Sagrario, hay un mendigo de Amor, un eterno amante esperante

 

Dictados de Jesús a Marga

24-VIII-2015

 

Oración

​Señor, Dios nuestro, que hiciste del abad san Benito un esclarecido maestro en la escuela del divino servicio, concédenos, por su intercesión, que, prefiriendo tu amor a todas las cosas, avancemos por la senda de tus mandamientos con libertad de corazón. Por nuestro Señor Jesucristo

Evangelio

​Aleluya, aleluya.

Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.

Aleluya. 
EVANGELIO

Mt 19,27-29.
Vosotros, los que me habéis seguido, recibiréis cien veces más.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo, dijo Pedro a Jesús: -«Nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar?» Jesús les dijo: -«Os aseguro: cuando llegue la renovación, y el Hijo del hombre se siente en el trono de su gloria, también vosotros, los que me habéis seguido, os sentaréis en doce tronos para regir a las doce tribus de Israel. El que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, mujer, hijos o tierras, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna. »
Palabra del Señor

Oración

Señor: Haz que en la gloria eterna nos asociemos a tus santos. Amén

Evangelio

​Aleluya, aleluya.

Tus palabras, Señor, son espíritu y vida. Tú tienes palabras de vida eterna.

Aleluya.
EVANGELIO

Lc 10, 25-37.
¿Quién es mi prójimo?.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas. 
En aquel tiempo, se presentó un maestro de la Ley y le preguntó a Jesús para ponerlo a prueba: —«Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?» Él le dijo: —«¿Qué está escrito en la Ley? ¿Qué lees en ella?» Él contestó: —«Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con todo tu ser. Y al prójimo como a ti mismo.» Él le dijo: —«Bien dicho. Haz esto y tendrás la vida.» Pero el maestro de la Ley, queriendo justificarse. preguntó a Jesús: —«¿Y quién es mi prójimo?» Jesús dijo: —«Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos bandidos, que lo desnudaron, lo molieron a palos y se marcharon, dejándolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote bajaba por aquel camino y, al verlo, dio un rodeo y pasó de largo. Y lo mismo hizo un levita que llegó a aquel sitio: al verlo dio un rodeo y pasó de largo. Pero un samaritano que iba de viaje, llegó a donde estaba él y, al verlo, le dio lástima, se le acercó, le vendó las heridas, echándoles aceite y vino, y, montándolo en su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y lo cuidó. Al día siguiente, sacó dos denarios y, dándoselos al posadero, le dijo: “Cuida de él, y lo que gastes de más yo te lo pagaré a la vuelta.” ¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del que cayó en manos de los bandidos?» Él contestó: — «El que practicó la misericordia con él.» Díjole Jesús: —«Anda, haz tú lo mismo.» 
Palabra del Señor

Oración

​Dad gracias al Dios del cielo: porque es eterna su misericordia. Amén

Evangelio

​Aleluya, aleluya.

Dichosos vosotros si os injurian por ser cristianos, porque el Espíritu de Dios descansa en vosotros. 

Aleluya.
EVANGELIO

Mt 10, 24-33.
No tengáis miedo a los que matan el cuerpo.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus Apóstoles: «Un discípulo no es más que su maestro, ni un esclavo más que su amo; ya le basta al discípulo con ser como su maestro, y al esclavo como su amo. Si al dueño de la casa lo han llamado Belzebú, ¡cuánto más a los criados! No les tengáis miedo, porque nada hay cubierto, que no llegue a descubrirse; nada hay escondido, que no llegue a saberse. Lo que os digo de noche, decidlo en pleno día, y lo que os digo al oído, pregonadlo desde la azotea. No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No, temed al que puede destruir con el fuego alma y cuerpo. ¿No se venden un par de gorriones por unos cuartos? Y, sin embargo, ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga vuestro Padre. Pues vosotros hasta los cabellos de la cabeza tenéis contados. Por eso, no tengáis miedo: no hay comparación entre vosotros y los gorriones. Si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo también me pondré de su parte ante mi Padre del cielo. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre del cielo».
Palabra del Señor

Un padre amoroso…

3 1 Recuerda a todos que respeten a los gobernantes y a las autoridades, que les obedezcan y estén siempre dispuestos para cualquier obra buena. 2 Que no injurien a nadie y sean amantes de la paz, que sean benévolos y demuestren una gran humildad con todos los hombres (Tito 3)

Oración

​Hemos recibido de Dios este mandamiento: Quien ama a Dios ame también a su hermano. Estos dos mandamientos son el fundamento de toda la ley y los profetas. Amén

Evangelio

​Aleluya, aleluya.

Cuando venga el Espíritu de verdad, él os enseñará toda la verdad y os recordará todo cuanto yo os he dicho, dice el Señor. 

Aleluya.
EVANGELIO

Mt 10, 16-23.
No seréis vosotros los que habléis, sino el Espíritu de vuestro Padre.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus Apóstoles: «Mirad que os mando como ovejas entre lobos; por eso, sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas. Pero no os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando os arresten, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán. Todos os odiarán por mi nombre: el que persevere hasta el final, se salvará. Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra. Creedme, no terminaréis con las ciudades de Israel antes de que vuelva el Hijo del Hombre».
Palabra del Señor