Loado, sea mi Señor

Por la hermana muerte, ¡loado mi Señor! Ningún viviente escapa de su persecución; ¡ay si en pecado grave sorprende al pecador! ¡Dichosos los que cumplen la voluntad de Dios! (San Francisco de Asís, Canticum Fratris Solis) La Piedad del Vaticano o Pietà. Miguel Ángel 1498-1499 La Virgen María, joven, bella y piadosa, cuyas vestiduras seSigue leyendo «Loado, sea mi Señor»

Muerte

Habrías de ordenarte en toda cosa como si luego hubieses de morir. Si tuvieses buena conciencia no temerías mucho la muerte. Mejor sería huir de los pecados que de la muerte. Si hoy no estás aparejado, ¿cómo lo estarás mañana?» De imitatione Christi 1, 23, 1