Sacrificio de la cruz

La celebración frente al pueblo destruye a la larga la verdad central de que la Misa es sustancialmente lo mismo que el Sacrificio del Calvario. La Santa Misa no es la perpetuación de la Última Cena. Es la perpetuación sacramental del misterio de la Cruz. Esta verdad tiene que configurar nuestra actitud y nuestra posiciónSigue leyendo «Sacrificio de la cruz»

Grande fue su gozo

Evangelio según san Mateo, 2: 10- 11 Y cuando vieron la estrella se regocijaron en gran manera. Y entrando en la casa hallaron al niño con María su Madre, y postrándose, le adoraron; y abiertos sus tesoros, le ofrecieron dones, oro, incienso y mirra. (vv. 10- 11) Se alegra con gozo aquel que se alegraSigue leyendo «Grande fue su gozo»

Evangelio

San Lucas 11:1-4Estaba él orando en cierto lugar y cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos: «Señor, enséñanos a orar, como enseñó Juan a sus discípulos.» Él les dijo: «Cuando oréis, decid: Padre, santificado sea tu Nombre, venga tu Reino, danos cada día nuestro pan cotidiano, y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamosSigue leyendo «Evangelio»

TÉMPORAS DE ACCIÓN DE GRACIAS Y DE PETICIÓN

Las Témporas son días de acción de gracias y de petición que la comunidad cristiana ofrece a Dios, terminadas las vacaciones y la recolección de las cosechas, al reemprender la actividad habitual. Son una ocasión que presenta la lglesia para rogar a Dios por las necesidades de los hombres, principalmente por los frutos de laSigue leyendo «TÉMPORAS DE ACCIÓN DE GRACIAS Y DE PETICIÓN»

Las Lentejas de Esaú

Todos hemos oído alguna vez…, el relato bíblico de la venta que hizo Esaú hijo de Isaac, de su primogenitura por un plato de lentejas. Resumidamente, la historia bíblica nos dice que el Señor le prometió a Abraham, una gran descendencia: “… 5 Luego lo llevó afuera y continuó diciéndole: «Mira hacia el cielo ySigue leyendo «Las Lentejas de Esaú»

Evangelio

San Lucas 10:38-42Yendo ellos de camino, entró en un pueblo; y una mujer, llamada Marta, le recibió en su casa. Tenía ella una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra, mientras Marta estaba atareada en muchos quehaceres. Al fin, se paró y dijo: «Señor, ¿no te importa que miSigue leyendo «Evangelio»