Confesión y eucaristía

El sacramento de la Penitencia es el único medio ordinario por el cual se pueden perdonar los pecados graves cometidos después del Bautismo y deben ser confesados por su número y especie (cf. Concilio de Trento, ses. 14, can. 7). Por ley divina el confesor no puede violar el secreto del sacramento de la PenitenciaSigue leyendo «Confesión y eucaristía»

Eucaristía

«Aquella inmolación incruenta con la cual, por medio de las palabras de la consagración, el mismo Cristo se hace presente en estado de víctima sobre el altar, la realiza solo el sacerdote, en cuanto representa la persona de Cristo, y no en cuanto tiene la representación de todos los fieles (…) Que los fieles ofrezcanSigue leyendo «Eucaristía»

Santo sacrificio de la misa

En la Santa Misa se ofrece a la Santísima Trinidad un sacrificio verdadero y propio, y este sacrificio tiene un valor propiciatorio tanto para los hombres que viven en la tierra como para las almas del purgatorio. Es, por lo tanto, errónea la opinión según la cual el Sacrificio de la Misa consistiría simplemente enSigue leyendo «Santo sacrificio de la misa»

Eucaristía

En el más sagrado de los sacramentos, en la Eucaristía, se produce un cambio maravilloso, a saber, de la entera sustancia del pan en el cuerpo de Cristo y de la entera sustancia del vino en su sangre, un cambio que la Iglesia católica muy adecuadamente llama transubstanciación (cf. IV Concilio de Letrán, c. 1;Sigue leyendo «Eucaristía»

El matrimonio

El matrimonio es por mandato divino y ley natural la unión indisoluble de un varón y una mujer (cf. Gén 2,24; Mc 10,7- 9; Ef 5,31- 32). «Por su índole natural, la institución del matrimonio y el amor conyugal están ordenados por sí mismos a la procreación y a la educación de la prole, conSigue leyendo «El matrimonio»

Ilícito

Todos los mandamientos de Dios son igual de justos y misericordiosos. Por lo tanto, es errónea la opinión de quien afirma que las personas son capaces, al obedecer la divina prohibición—por ejemplo, el sexto mandamiento de no cometer adulterio—, de pecar contra Dios por este acto de obediencia o de hacerse daño moralmente a unoSigue leyendo «Ilícito»

EL CREDO

.«El reino de Dios, que ha tenido en la Iglesia de Cristo sus comienzos aquí en la tierra, no es de este mundo, cuya figura pasa, y también que sus crecimientos propios no pueden juzgarse idénticos al progreso de la cultura de la humanidad o de las ciencias o de las artes técnicas, sino queSigue leyendo «EL CREDO»

CHRISTUS AB OMNI PLEBEM SUM DEFENDAT

(Que Jesucristo nos defienda de todo mal) La Eucaristía es el divino pararrayos que aparta de nuestras cabezas los rayos de la justicia divina. Del mismo modo que una madre bondadosa y tierna, para librar a su hijo de la cólera de su padre irritado lo esconde entre sus brazos y con su cuerpo formaSigue leyendo «CHRISTUS AB OMNI PLEBEM SUM DEFENDAT»

CHRITUS IMPERAT (Cristo impera)

No hay rey que mande en todo el mundo. Cualquiera que este sea, tendrá en los otros reyes iguales a él. Pero Dios Padre dijo a Jesucristo: «Te daré en herencia todas las naciones». Y Jesús, al enviar por el mundo a sus lugartenientes, les dijo: «Todo poder me ha sido dado en el cieloSigue leyendo «CHRITUS IMPERAT (Cristo impera)»

EL TRIUNFO DE JESUCRISTO POR LA EUCARISTÍA

Christus vincit, regnat, imperat ab omni malo plebem suam defendat Jesucristo vence, reina, impera; Él libre a su pueblo de todo mal