Oración

Ten piedad de nosotros, Dueño soberano, Dios de todas las cosas, e infunde tu amor a todas las naciones

Un nuevo comienzo (Sacramento de la Reconciliación)

13 El que encubre sus delitos no prosperará, pero el que los confiesa y abandona, obtendrá misericordia proverbios 28,13
19 Por lo tanto, hagan penitencia y conviértanse, para que sus pecados sean perdonados.  Hechos 3,19
 21 Jesús les dijo de nuevo: «¡La paz esté con ustedes!

Como el Padre me envió a mí,

yo también los envío a ustedes».

22 Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió:

«Reciban el Espíritu Santo.

23 Los pecados serán perdonados

a los que ustedes se los perdonen,

y serán retenidos

a los que ustedes se los retengan. Juan 20,21

Apóstoles

Los Apóstoles confiesan a Jesús como «el Verbo que en el principio estaba junto a Dios y que era Dios» (Jn 1,1), como «la imagen del Dios invisible» (Col 1,15), como «el resplandor de su gloria y la impronta de su esencia» Hb 1,3). 

Oración

Señor, tú que salvaste al hombre de caer en el vacío, recréanos de nuevo en tu Palabra llámanos de nuevo al paraíso

Evangelio

Aleluya, Aleluya.

Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla.

Aleluya.
EVANGELIO

Mc 10, 13-16.
El que no acepte el Reino de Dios como un niño, no entrará en él.
Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
En aquel tiempo, presentaron a Jesús unos niños para que los tocara, pero los discípulos les regañaban.

Al verlo, Jesús se enfadó y les dijo:

–Dejad que los niños se acerquen a mí: no se lo impidáis; de los que son como ellos es el Reino de Dios. Os aseguro que el que no acepte el Reino de Dios como un niño, no entrará en él.

Y los abrazaba y los bendecía imponiéndoles las manos.
Palabra del Señor

Santisima Trinidad

El misterio de la Santísima Trinidad es el misterio central de la fe y de la vida cristiana. Es el misterio de Dios en sí mismo. Es, pues, la fuente de todos los otros misterios de la fe; es la luz que los ilumina. Es la enseñanza más fundamental y esencial en la «jerarquía de las verdades de fe». «Toda la historia de la salvación no es otra cosa que la historia del camino y los medios por los cuales el Dios verdadero y único, Padre, Hijo y Espíritu Santo, se revela a los hombres, los aparta del pecado y los reconcilia y une consigo

Oración

Dios todopoderoso y eterno, concede a tu pueblo que la meditación asidua de tu doctrina le enseñe a cumplir, de palabra y de obra, lo que a ti te complace. Por nuestro Señor Jesucristo.

Evangelio

Aleluya, aleluya.

Tu palabra, Señor, es la verdad: santifícanos en la verdad.

Aleluya.
EVANGELIO

Mc 10, 1-12.
Lo que Dios unió, que no lo separe el hombre.
 Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
En aquel tiempo, Jesús se marchó a Judea y a Transjordania; otra vez se le fue reuniendo gente por el camino, y según costumbre les enseñaba.

Se acercaron unos fariseos y le preguntaron para ponerlo a prueba:

–¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su mujer?

El les replicó:

–¿Qué os ha mandado Moisés?

Contestaron:

–Moisés permitió divorciarse, dándole a la mujer un acta de repudio.

Jesús les dijo:

–Por vuestra terquedad dejó escrito Moisés este precepto. Al principio de la creación Dios los creó hombre y mujer. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne. De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.

En casa, los discípulos volvieron a preguntarle sobre lo mismo. El les dijo:

–Si uno se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra la primera. Y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio.
Palabra del Señor

Bautismo

Los cristianos somos bautizados «en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo» (Mt 28,19). Antes responden «Creo» a la triple pregunta que les pide confesar su fe en el Padre, en el Hijo y en el Espíritu: Fides omnium christianorum in Trinitate consistit («La fe de todos los cristianos se cimenta en la Santísima Trinidad») (San Cesáreo de Arlés)

Oración

Siendo muchos, somos un solo cuerpo en Cristo, e individualmente somos miembros unos de otros