Señor, tú que te has dignado redimirnos y has querido hacernos hijos tuyos, míranos siempre con amor de padre y haz que cuantos creemos en Cristo, tu Hijo, alcancemos la libertad verdadera y la herencia eterna. Por nuestro Señor Jesucristo
Aborto
Dios Padre, te agradezco por el obsequio de mi vida,
por las vidas de todos mis hermanos y hermanas.
Sé que no hay nada que destruya la vida más que el aborto, y me regocijo al saber que Tu has conquistado la muertecon la Resurrección de Tu Hijo.Estoy listo para poner de mi parte en la lucha para abolir el aborto. Este día me comprometoa nunca más quedarme en silencio,nunca más quedarme pasivo, y nunca más olvidarme de los no nacidos.
Me comprometo a ser activo en los movimientos pro vida,
y nunca dejar de luchar por la vida hasta que todos mis hermanos y hermanas sean protegidos, y que nuestra nación sea de nuevo una
nación con libertad y justicia no solo para algunos, sino para todos,
Por Cristo Nuestro Señor. Amen
Evangelio
Aleluya, aleluya.
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue tendrá la luz de la vida.
Aleluya.
EVANGELIO
Lc 5, 33-39.
Llegará el día en que se lleven al novio, y entonces ayunarán.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
En aquel tiempo, dijeron a Jesús los fariseos y los letrados:
–Los discípulos de Juan ayunan a menudo y oran, y los de los fariseos también; en cambio los tuyos, a comer y a beber. Jesús les contestó: –¿Queréis que ayunen los amigos del novio mientras el novio está con ellos? Llegará el día en que se lo lleven, y entonces ayunarán. Y añadió esta comparación:
–Nadie recorta una pieza de un manto nuevo para ponérsela a un manto viejo; porque se estropea el nuevo, y la pieza no le pega al viejo. Nadie echa vino nuevo en odres viejos: porque revientan los odres, se derrama, y los odres se estropean. A vino nuevo, odres nuevos. Nadie que cate vino añejo quiere del nuevo, pues dirá: «Está bueno el añejo».
Palabra del Señor
Oración
Entremos en la presencia del Señor con aclamaciones, honremos al Dios que nos salva. Amén
Evangelio
Aleluya, aleluya.
Seguidme, dice el Señor, y yo os haré pescadores de hombres.
Aleluya.
EVANGELIO
Lc 5, 1-11.
Dejándolo todo, lo siguieron.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
En aquel tiempo, la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la Palabra de Dios, estando él a orillas del lago de Genesaret; y vio dos barcas que estaban junto a la orilla: los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente. Cuando acabó de hablar, dijo a Simón:
–Rema mar adentro y echad las redes para pescar. Simón contestó: –Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes. Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande, que reventaba la red. Hicieron señas a los socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús, diciendo: –Apártate de mí, Señor, que soy un pecador.
Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían cogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Jesús dijo a Simón: –No temas: desde ahora serás pescador de hombres. Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.
Palabra del Señor
Eucaristía
Oración
Nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo que habita en nosotros; por tanto, no pertenecemos a nosotros mismos, pues fuimos comprados a precio muy alto; Así que Glorificados, llevaremos a Dios en nuestro cuerpo. Amén
Evangelio
Aleluya, aleluya.
El Señor me ha enviado para anunciar a los pobres la buena noticia y proclamar la liberación a los cautivos.
Aleluya.
EVANGELIO
Lc 4, 38-44.
También a los otros pueblos tengo que anunciarles el Reino de Dios, para eso me han enviado.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, entró en casa de Simón. La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le pidieron que hiciera algo por ella. El, de pie a su lado, increpó a la fiebre, y se le pasó; ella, levantándose enseguida, se puso a servirles. Al ponerse el sol, los que tenían enfermos con el mal que fuera, se los llevaban; y él, poniendo las manos sobre cada uno, los iba curando. De muchos de ellos salían también demonios, que gritaban: –Tú eres el Hijo de Dios. Los increpaba y no les dejaba hablar, porque sabían que él era el Mesías. Al hacerse de día, salió a un lugar solitario. La gente lo andaba buscando; dieron con él e intentaban retenerlo para que no se les fuese. Pero él les dijo: –También a los otros pueblos tengo que anunciarles el reino de Dios, para eso me han enviado. Y predicaba en las sinagogas de Judea.
Palabra del Señor
Oración
Tú eres nuestro refugio y nuestro escudo, esperamos en tu palabra. Así que, Apartaos de nosotros los perversos, cumpliremos los mandatos de nuestro Dios. Amén
Evangelio
Aleluya, aleluya.
Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.
Aleluya.
EVANGELIO
Lc 4, 31-37.
Sé quién eres: el Santo de Dios.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
En aquel tiempo, Jesús bajó a Cafarnaún, ciudad de Galilea, y los sábados enseñaba a la gente. Se quedaban asombrados de su enseñanza, porque hablaba con autoridad. Había en la sinagoga un hombre que tenía un demonio inmundo, y se puso a gritar a voces: –¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres: el Santo de Dios. Jesús le intimó: –¡Cierra la boca y sal!
El demonio tiró al hombre por tierra en medio de la gente, pero salió sin hacerle daño. Todos comentaban estupefactos: –¿Qué tiene su palabra? Da órdenes con autoridad y poder a los espíritus inmundos, y salen.
Noticias de él iban llegando a todos los lugares de la comarca.
Palabra del Señor

