Epístola de San Bernabé

Una hermosa carta escrita cerca del siglo III Epístola de Bernabe1. Los dos caminosDos caminos hay de doctrina y de poder: el de la luz y el de las tinieblas. Pero grande es la diferencia entre los dos caminos, pues sobre uno están establecidos los ángeles de Dios, portadores de luz, y sobre el otro,Sigue leyendo «Epístola de San Bernabé»

Reverencia por lo Sagrado

Me llamó mucho la atención, descubrir que los judíos que van a orar al muro de las lamentaciones, llegado el momento de terminar sus oraciones y retirarse, no lo hacen girándose, sino que caminan muy despacio hacia atrás. ¿Por qué? … la respuesta es lo que me hizo que me detuviera a reflexionar sobre ello.Sigue leyendo «Reverencia por lo Sagrado»

Ora et Labora

«para mi, el tiempo de trabajo no difiere del tiempo de oración, y en medio del ruido y el alboroto de mi cocina, con muchas personas pidiendo cosas diferentes al mismo tiempo, tengo una gran tranquilidad en Dios, como si estuviese de rodillas ante el Santísimo Sacramento»  (La Practica de la Presencia de Dios: laSigue leyendo «Ora et Labora»

La Practica de la Presencia de Dios

No se necesita ni arte ni ciencia para ir a Dios, sino solamente un corazón resueltamente determinado a no dedicarse a otra cosa que a Dios o en su honor, amarle solamente a El. (La Practica de la Presencia de Dios: la mejor regla para una vida santa, Hermano Lorenzo 1610-1691)

Catecismo Iglesia Catolica

«PADRE, esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero y a tu enviado Jesucristo» (Jn 17,3). «Dios, nuestro Salvador… quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento pleno de la verdad» (1Tm 2,3-4). «No hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotrosSigue leyendo «Catecismo Iglesia Catolica»

Concilio de Calcedonia 451

Sobre la promulgación de la Iglesia acerca de Jesucristo Verdadero Dios y Verdadero Hombre: Siguiendo, pues, a los Santos Padres, todos a una voz enseñamos que ha de confesarse a uno solo y el mismo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, el mismo perfecto en la divinidad y el mismo perfecto en la humanidad, Dios verdaderamente, ySigue leyendo «Concilio de Calcedonia 451»