Día: 5 septiembre, 2017

Coherencia

Nada vale si tus palabras hablan un lenguaje diferente a tus obras, pues, quien escucha tus palabras, no entenderá lo que, luego, tus obras dicen. Y siempre quedarán confundidos y desorientados, y perderán la confianza en ti.

Tu testimonio será un despropósito y dejará una huella negativa en todos aquellos que se relacionen contigo, y escuchen tu palabra. Nunca entenderán como tu palabra dice una cosa y tus obras hablan de otras

Yo pecador

Mientras que Cristo, santo, inocente, sin mancha, no conoció el pecado, sino que vino solamente a expiar los pecados del pueblo, la Iglesia, abrazando en su seno a los pecadores, es a la vez santa y siempre necesitada de purificación y busca sin cesar la conversión y la renovación” (LG 8; cf UR 3; 6). Todos los miembros de la Iglesia, incluso sus ministros, deben reconocerse pecadores (cf 1 Jn 1, 8-10). En todos, la cizaña del pecado todavía se encuentra mezclada con la buena semilla del Evangelio hasta el fin de los tiempos (cf Mt 13, 24-30). La Iglesia, pues, congrega a pecadores alcanzados ya por la salvación de Cristo, pero aún en vías de santificación

Oración

Tú eres mi refugio y mi escudo, Señor yo espero en tu palabra

Evangelio

Aleluya, aleluya.

Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.

Aleluya
EVANGELIO

Lc 4, 31-37.
Sé quién eres: el Santo de Dios.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
En aquel tiempo, Jesús bajó a Cafarnaún, ciudad de Galilea, y los sábados enseñaba a la gente. Se quedaban asombrados de su enseñanza, porque hablaba con autoridad. Había en la sinagoga un hombre que tenía un demonio inmundo, y se puso a gritar a voces: –¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres: el Santo de Dios. Jesús le intimó: –¡Cierra la boca y sal!

El demonio tiró al hombre por tierra en medio de la gente, pero salió sin hacerle daño. Todos comentaban estupefactos: –¿Qué tiene su palabra? Da órdenes con autoridad y poder a los espíritus inmundos, y salen.

Noticias de él iban llegando a todos los lugares de la comarca.
Palabra del Señor