Cuatro rupturas (3/4)



Con la naturaleza: Dios le concedió al hombre el jardín del Edén para que habitase en él y le dio gobierno sobre todos los animales y las plantas para que los cuidara y se beneficiara de sus frutos. Después del pecado, la creación se vuelve adversa al hombre: “maldito sea el suelo por tu causa: sacarás de él el alimento con fatiga todos los días de tu vida. Te producirá espinas y abrojos, y comerás la hierba del campo” (Gén 3, 17-18). El hombre se ve amenazado por la naturaleza que antes dominaba (sequías, infertilidad, desastres naturales, plagas, fieras, etc). «La armonía con la creación se rompe; la creación visible se hace para el hombre extraña y hostil (cf. Gén 3,17.19)» (Catecismo, 400).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s