¿Dios existe?



5 vias Santo Tomás de Aquino
4 vía, consideración

Resulta todavía más claro que este es el enfoque que estamos utilizando porque, para derivar la perfección trascendental, no excluimos la diferencia de la perfección particular sino que, considerándola realmente existente, mostramos su limitación al momento de explicar la totalidad de la perfección al compararla con otra perfección particular realmente existente en otro ser. Así, por ejemplo, tenemos que si bien una mujer es bella, una pieza musical también lo es, siendo que -justamente por causa de sus diferencias- ninguno de los dos agota de por sí toda la perfección de la belleza que de todos modos les es común. Por tanto, dado que “lo diverso no puede ser razón de lo uno”, es necesario remontarnos a una belleza trascendental que incluya en sí todos los grados y formas de belleza particular. Y es que, como bien dice Aquino: “Es necesario que, si algo que es uno, se encuentra comunitariamente en muchos, sea causado en ellos por una causa única; pues no es posible que lo que es poseído en común, le convenga a cada uno por sí mismo, dado que uno y otro (y todos) se distinguen entre sí, según lo que cada uno es” (10). Ya bien establecida nuestra posición podemos ahora criticar la de la objeción. En específico, como la misma objeción dice, se defiende una “posición nominalista de tendencia materialista” de acuerdo con la cual “únicamente existen los particulares de nuestra experiencia y los llamados ´universales´ no son más que meros ´nombres´ que inventamos para agrupar sus características comunes”. Evidentemente el gran problema de esta postura es que no solo no logra dar una solución satisfactoria al problema que pretendía resolver -el problema de los universales- sino que termina eludiéndolo. En efecto, al decir que únicamente existen los particulares y los universales son meros nombres que utilizamos para agrupar sus características comunes, el nominalismo no nos da ninguna explicación metafísica de por qué un grupo de cosas pueden ser similares o estar de acuerdo en un atributo. Decir que no existe ninguna “naturaleza humana” sino únicamente “hombres” no nos da ninguna explicación de por qué los “hombres” son “hombres”.

Y no solo eso. Al asumir un enfoque materialista en el que solo se puede aceptar la existencia diversa de lo sensible y cambiante, este tipo de nominalismo termina destruyendo la noción misma de esencia y ser y, en consecuencia, hace imposible cualquier filosofía (incluida la nominalista). Queda, pues, en pie la cuarta vía.

¿DIOS EXISTE?: El libro que todo creyente deberá (y todo ateo temerá) leer. Dante A. Urbina


Cathédrale Notre-Dame de Paris, Roseton

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

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