La ciencia frente al protestantismo Sobre el heliocentrismo



Pero eran tiempos difíciles para Europa y Copérnico, a pesar de haber trabajado en ello durante décadas, no se animaba a publicar el reciente descubrimiento por temor a ser ridiculizado y perseguido por los protestantes, quienes tomaban dichas posturas como contrarias a la Biblia. Por qué contra la Biblia? Sucede que un pasaje del Antiguo Testamento parecía ir en contra de dicha hipótesis. Se trata del libro de Josué donde se lee que «el sol se detuvo» para poder dar la victoria al pueblo escogido; este es el pasaje:
«Entonces habló Josué al Señor, el día que el Señor entregó al amorreo en manos de los israelitas, a los ojos de Israel y dijo: Deténte, sol, en Gabaón, y tú, luna, en el valle de Ayyalón’. Y el sol se detuvo y la luna se paró hasta que el pueblo se vengó de sus enemigos. No está esto escrito en el libro del Justo? El sol se paró en medio del cielo y no tuvo prisa en ponerse como un día entero».

Como decíamos, eran épocas difíciles para contradecir a la Biblia, especialmente en un ambiente protestante. Los protestantes, con su «sola Scriptura» (única fuente de la revelación para los protestantes) y habiendo eliminado la Tradición de la Iglesia, decían que no podía «razonarse» sobre el tema (la «prostituta» llamaba Lutero a la inteligencia humana)

Es decir, de la famosa «libre interpretación» solo quedaban las palabras. Copérnico era cientfico pero no era idiota y temía a la inquisición protestante que ya varios se había llevado por «contradecir» el pensamiento único de los «reformados». Además, ya habían llovido condenas sobre sus trabajos; en un texto luterano de la época se lee: «la gente le presta oídos a un astrónomo improvisado que trata de demostrar de cualquier modo que no gira el cielo sino la Tierra. Para ostentar inteligencia, basta con inventar algo y darlo por cierto.

Este Copérnico en su locura, quiere desmontar principios nuevos y antiguos de la astronomía». Y el mismo Lutero decía que «se colocaría fuera del cristianismo quien afirmara que la tierra tiene
más de seis mil años», Mélaton, su seguidor en la «nueva iglesia» agregaba: «no toleraremos semejante fantasía». Tenía razón Copérnico para callar… sin embargo, como la verdad es amarga
y hay que echarla de la boca, en vez de entregarla a la imprenta comenzó a transmitirla humildemente de boca en boca entre sus alumnos más cercanos, entre ellos, Alberto Widmanstadt, la usaría frente al Papa Clemente VII para explicar la nueva hipótesis; al oir el
Papa el planteo Copérnico, recompensó a su portavoz con un códice griego que se encuentra en la biblioteca estatal de Münich, Alemania. Finalmente las ideas de Copérnico verían totalmente
la luz y a expensas de la Iglesia, luego de su muerte, antes por supuesto paso por Index librorum prohibitorum

Astrónomo Copérnico, de Jan Matejko (1873)
Copernico hablando con Dios

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: