Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya. Mirad que llega el Señor para salvar a su pueblo; bienaventurados los que están preparados para salir a su encuentro. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIO Mt 15, 29-37. Jesús cura a muchos y multiplica los panes. Lectura del santo Evangelio según San Mateo. EN aquel tiempo, Jesús, se dirigió al mar de Galilea,Sigue leyendo «Evangelio»

Soledad

La enseñanza de la Iglesia afirma la existencia del infierno y su eternidad. Las almas de los que mueren en estado de pecado mortal descienden a los infiernos inmediatamente después de la muerte y allí sufren las penas del infierno, «el fuego eterno» (cf. DS 76; 409; 411; 801; 858; 1002; 1351; 1575; Credo delSigue leyendo «Soledad»

Sin Dios

Jesús habla con frecuencia de la «gehenna» y del fuego que nunca se apaga (cf. Mt 5,2229; 13,4250; Mc 9,43-48) reservado a los que, hasta el fin de su vida rehúsan creer y convertirse , y donde se puede perder a la vez el alma y el cuerpo (cf. Mt 10, 28). Jesús anuncia enSigue leyendo «Sin Dios»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya. Ven a librarnos, Señor, Dios nuestro, que brille tu rostro y nos salve. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIO Mt 8, 5-11. Vendrán muchos de oriente y occidente al reino de los cielos. Lectura del santo Evangelio según san Mateo. EN aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaún, un centurión se le acercó rogándole:Sigue leyendo «Evangelio»

Infierno

Salvo que elijamos libremente amarle no podemos estar unidos con Dios. Pero no podemos amar a Dios si pecamos gravemente contra Él, contra nuestro prójimo o contra nosotros mismos: «Quien no ama permanece en la muerte. Todo el que aborrece a su hermano es un asesino; y sabéis que ningún asesino tiene vida eterna permanenteSigue leyendo «Infierno»