Cristo

Quien quiera algo que no sea Cristo, no sabe lo que quiere; quien pida algo que no sea Cristo, no sabe lo que pide; quien no trabaje por Cristo, no sabe lo que hace. Amén

Oración

​Quien quiera algo que no sea Cristo, no sabe lo que quiere; quien pida algo que no sea Cristo, no sabe lo que pide; quien no trabaje por Cristo, no sabe lo que hace. Amén

Evangelio

​Aleluya, aleluya.

El Señor llega, salid a su encuentro; él es el Príncipe de la paz.

Aleluya.
EVANGELIO

Mt 11, 16-19.
No escuchan ni a Juan ni al Hijo del hombre.
Lectura del santo Evangelio según San Mateo.
En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «¿A quién se parece esta generación? Se parece a los niños sentados en la plaza, que gritan a otros: «Hemos tocado la flauta, y no habéis bailado; hemos cantado lamentaciones, y no habéis llorado». Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: «Tiene un demonio». Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: «Ahí tenéis a un comilón y borracho, amigo de publicanos y pecadores». Pero los hechos dan razón a la sabiduría de Dios».
Palabra del Señor

Oración

​Pero tú no temas, María, porque has hallado gracia a los ojos de Dios. Amén

Evangelio

​Aleluya, aleluya.

Alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo; bendita tú eres entre las mujeres.

Aleluya.
EVANGELIO

Lc 1, 26-38.
Alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo.
Lectura del santo Evangelio según San Lucas.
En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo; bendita tú eres entre las mujeres». Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin».

Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?». El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay iniposible». María contestó:  «Aquí está la esclava del Señor; hágase en mi según tu palabra». Y el ángel se retiró.
Palabra del Señor

En mal

No hagas el mal, y el mal no se apoderará de ti eclesiástico 7, 1

Oración

​Señor, Dios nuestro, restáuranos. Haz brillar tu rostro sobre nosotros y sálvanos. Amén

Evangelio

​Aleluya, aleluya.

Mirad que llega el Señor para salvar a su pueblo; dichosos los que están preparados para salir a su encuentro.

Aleluya.
EVANGELIO

Mt 11, 28-30.
Venid a mí todos los que estáis cansados.
 Lectura del santo Evangelio según san Mateo. 
En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».
Palabra del Señor

Cristo

Muchas veces y de muchos modos habló Dios en el pasado a nuestros padres por medio de los profetas; en estos últimos tiempos nos ha hablado por su Hijo» (Hb 1,1-2). Cristo, el Hijo de Dios hecho hombre, es la Palabra única, perfecta e insuperable del Padre. En Él lo dice todo, no habrá otra palabra más que ésta

Nicolás de Bari

Vestiduras de obispo, junto con Cristo a la derecha otorgándole el Evangelio y la Theotokos, a la Izquierda entregándole el Omoforio (Palio) episcopal alrededor con algunos relatos escritos de su vida y martirio incruento; o también junto con los Padres Eclesiásticos y apostólicos, y algunos otros Santos defensores de la Fe 270- 345 DC