Conservador

<Cabe pensar que la política en este país, tras finalizar el siglo, estará más interesada por la revivificación de la cultura que por los asuntos económicos que la mayor parte del tiempo handominado las elecciones en estas últimas siete décadas> Y reciban o no una señal del Altísimo, los hombres y mujeres que se sientanSigue leyendo «Conservador»

Negativista

Si se entiende por negativista, de acuerdo con el lenguaje corriente, algo que insiste en negar en atacar, y en tener los ojos continuamente vueltos hacia el adversario, se debe decir que laContra-Revolución, sin ser sólo negación, tiene en su esencia algo fundamental y sanamente negativista. Constituye, como dijimos, un movimiento dirigido contra otro movimiento,Sigue leyendo «Negativista»

La actividad política del religioso

La segunda patologia política que a veces afecta a las derechas es lo que podríamos denominar «religiosismo». Esta es más frecuente en conservadores y en tradicionalistas, aunque aveces toca también a patriotas, y consiste en transitar el espinoso campo de la cultura y la sociedad con la única mirada religiosa, despojado de una aprehensión políticaSigue leyendo «La actividad política del religioso»

Ruta izquierdizante

Se encuentran, por ejemplo, inmensos caudales de dineros privados, de fundaciones de magnates , financiando a intelectuales socialistas por doquier, brindando becas universitarias, armando think tanks progresistas: patrocinando libros y conferencias a todo propósito izquierdizante. Asimismo, existen muchas otras razones sociológicas por las que la intelligentsia abraza ideas de izquierdas y estatistas que vanmás alláSigue leyendo «Ruta izquierdizante»

La patología economicista

no inhabilita para hablar de batalla cultural. De hecho, en los últimos tiempos el libertarismo ha empezado a hablar cada vez más de batalla cultural. Sin embargo, el economicismo lleva a concebir la batalla cultural tan solo como una disputa intelectual por las valoraciones sociales de los sistemas económicos. En efecto, dar una batalla culturalSigue leyendo «La patología economicista»

Dos ejemplos

Hace algunos años ya, Michael Bloomberg, alcalde de Nueva York, prohibió los envases de refrescos de más de 470 ml. Lo hizo porque se vio que los individuos tienden a consumir el producto completo, de modo que el consumo calórico podía reducirse reduciendo el tamaño de los envases. De manera similar, también se ordenó reducirSigue leyendo «Dos ejemplos»

1968

Revuelta estudiantil, revuelta intelectual, revolución sexual, detracción respecto del principio de realidad, rebelión contra el principio de autoridad, negación de la totalidad, impugnación de toda cultura recibida y, en resumen, batalla cultural: todo esto ya estaba en Marcuse, y por eso este se convirtió en el referente intelectual más importante del acontecimiento, y en elSigue leyendo «1968»

Manifiesto contra s3xual

Lo que se encuentra hoy al por mayor en las actuales filósofas posfeministas y queer (que muchas veces no citan su origen), tal el casode Beatriz Preciado, quien sintetiza su propuesta de una revolución <contra-sexual> en los siguientes términos: <La contra-sexualidad afirma que el deseo, la excitación s3xual y el orgasmo no son sino losSigue leyendo «Manifiesto contra s3xual»

La disciplina fue diluida, por la disidencia controlada

La disciplina, como forma molecular de la biopolítica en Foucault, no era una forma gozosa del poder. Enderezaba el cuerpo, cronometraba los tiempos, pulía los modos y las formas, vigilaba el discurso, controlaba la eficacia del desempeño. La disciplina no se gozaba, sino que se sufría. Susrepresentantes más cabales eran todos personajes antipáticos: el carcelero,Sigue leyendo «La disciplina fue diluida, por la disidencia controlada»

Liberación sexvål y económica

Liberación sexvål y económica Y aquí se cierra el círculo: en tal sociedad liberada s3xual y económicamente, al mismo tiempo, el trabajo no solo será reducido al mínimo, sino que será convertido en <juego>, gracias a la sublimación no-represiva que dará forma a la cultura tras la revolución sexual. En efecto, si para Freud todaSigue leyendo «Liberación sexvål y económica»