JESUS HIJO DE DAVID, EL MISTERIO DE NUESTRA RECONCILIACIÓN

De nada sirve reconocer a nuestro Señor como hijo de la bienaventurada Virgen María y como hombre verdadero y perfecto, si no se le cree descendiente de aquella estirpe que en el Evangelio se le atribuye. Pues dice Mateo: Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán; y a continuación viene el orden deSigue leyendo «JESUS HIJO DE DAVID, EL MISTERIO DE NUESTRA RECONCILIACIÓN»

Oración

​Dios, creador y restaurador del hombre, que has querido que tu Hijo, Palabra eterna, se encarnara en el seno de María, siempre Virgen; escucha nuestras súplicas, y que Cristo, tu Unigénito, hecho hombre por nosotros, se digne hacernos partícipes de su condición divina. Por nuestro Señor Jesucristo

Tears In Heaven

Una de las tesis del negacionismo (que es como yo llamo al ateísmo militante), consiste en la aparente paradoja de que Dios “permita” el mal. Es algo así como: “Llueve, soy calvo y no llevo paraguas. ¡Dios no existe!”. Es decir, dado que Dios es infinitamente bueno, ¿cómo “permite” que muera un niño inocente? EricSigue leyendo «Tears In Heaven»