Dios es Jesús

Jesús mismo confirma que Dios es «el único Señor» y que es preciso amarle con todo el corazón, con toda el alma, con todo el espíritu y todas las fuerzas (cf. Mc 12,29-30). Deja al mismo tiempo entender que Él mismo es «el Señor» (cf. Mc 12,35-37). Confesar que «Jesús es Señor» es lo propioSigue leyendo «Dios es Jesús»

Israel

A Israel, su elegido, Dios se reveló como el Único: «Escucha Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza» (Dt 6,4-5). Por los profetas, Dios llama a Israel y a todas las naciones a volverse aSigue leyendo «Israel»

Un Solo Dios

Con estas palabras comienza el Símbolo Niceno-Constantinopolitano. La confesión de la unicidad de Dios, que tiene su raíz en la Revelación Divina en la Antigua Alianza, es inseparable de la confesión de la existencia de Dios y asimismo también fundamental. Dios es Único: no hay más que un solo Dios: «La fe cristiana cree ySigue leyendo «Un Solo Dios»