Día: 3 agosto, 2017

Cristo y las ovejas

La Iglesia, en efecto, es el redil cuya puerta única y necesaria es Cristo (Jn 10, 1-10). Es también el rebaño cuyo pastor será el mismo Dios, como él mismo anunció (cf. Is 40, 11; Ez 34, 11-31). Aunque son pastores humanos quien es gobiernan a las ovejas, sin embargo es Cristo mismo el que sin cesar las guía y alimenta; Él, el Buen Pastor y Cabeza de los pastores (cf. Jn 10, 11; 1 P 5, 4), que dio su vida por las ovejas (cf. Jn 10, 11-15)” (LG 6)

Oración

Nos alienta, oh Señor, el sacrificio de los santos Hermanos Macabeos mártires: su ejemplo aumente nuestra fe, y su intercesión nos reconforte y consuele. Por nuestro Señor Jesucristo

Evangelio

Aleluya, aleluya. 

Abre, Señor, nuestros corazones para que comprendamos las palabras de tu Hijo.

Aleluya
EVANGELIO

Mt 13, 47-53.
Reúnen los peces buenos en cestos y tiran los malos.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «El Reino de los Cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y a los malos los tiran. Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes». –¿Entendéis bien todo esto? Ellos le contestaron: –Sí. El les dijo: –Ya veis, un letrado que entiende del Reino de los Cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo. Cuando Jesús acabó estas parábolas, partió de allí.
Palabra del Señor