Día: 18 agosto, 2017

Unidad de la iglesia

Desde el comienzo, Jesús asoció a sus discípulos a su vida (cf. Mc 1,16-20; 3, 13-19); les reveló el Misterio del Reino (cf. Mt 13, 10-17); les dio parte en su misión, en su alegría (cf. Lc 10, 17-20) y en sus sufrimientos (cf. Lc 22, 28-30). Jesús habla de una comunión todavía más íntima entre Él y los que le sigan: “Permaneced en mí, como yo en vosotros. Yo soy la vid y vosotros los sarmientos” (Jn 15, 4-5). Anuncia una comunión misteriosa y real entre su propio cuerpo y el nuestro: “Quien come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él” (Jn 6, 56).

Oración

A ti, oh Dios, te alabamos, a ti, Señor, te reconocemos

Evangelio

Aleluya, aleluya.

Recurrid a la palabra de Dios, no como palabra humana, sino como palabra divina, tal como es en realidad. 

Aleluya
EVANGELIO

Mt 19, 3-12.
Por lo tercos que sois os permitió Moisés divorciaros de vuestras mujeres; pero al principio no era así.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y le preguntaron para ponerlo a prueba:

–¿Es lícito a uno despedir a su mujer por cualquier motivo? El les respondió: –¿No habéis leído que el Creador en el principio los creó hombre y mujer, y dijo: «Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne»? De modo que ya no son dos sino una sola carne. Pues lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre. Ellos insistieron: –¿Y por qué mandó Moisés darle acta de repudio y divorciarse? El le contestó: –Por lo tercos que sois os permitió Moisés divorciaros de vuestras mujeres; pero al principio no era así. Ahora os digo yo que si uno se divorcia de su mujer –no hablo de prostitución– y se casa con otra comete adulterio. Los discípulos le replicaron: –Si esa es la situación del hombre con la mujer, no trae cuenta casarse. Pero él les dijo: –No todos pueden con eso, sólo los que han recibido ese don. Hay eunucos que salieron así del vientre de su madre, a otros los hicieron los hombres, y hay quienes se hacen eunucos por el Reino de los Cielos. El que pueda con esto, que lo haga.
Palabra del Señor