Mes: julio 2017

Oración

Señor, Dios nuestro, que has suscitado en tu Iglesia a san Ignacio de Loyola para extender la gloria de tu nombre, concédenos que después de combatir en la tierra, bajo su protección y siguiendo su ejemplo, merezcamos compartir con él la gloria del cielo. Por nuestro Señor Jesucristo

Evangelio

Aleluya, aleluya.

Por su propia voluntad el Padre nos engendró por medio del Evangelio, para que fuéramos, en cierto modo, primicias de sus criaturas.

Aleluya.
EVANGELIO

Mt 13, 31-35.
El grano de mostaza se hace un arbusto y vienen los pájaros a anidar en sus ramas.
Lectura del santo Evangelio según San Mateo. 
En aquel tiempo, Jesús propuso esta otra parábola a la gente: El Reino de los Cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas y vienen los pájaros a anidar en sus ramas. Les dijo otra parábola: El Reino de los Cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina y basta para que todo fermente. Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas, y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del profeta: «Abriré mi boca diciendo parábolas; anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo.
Palabra del Señor

Unidad

Creer que la Iglesia es “Santa” y “Católica”, y que es “Una” y “Apostólica” (como añade el Símbolo Niceno-Constantinopolitano) es inseparable de la fe en Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. En el Símbolo de los Apóstoles, hacemos profesión de creer que existe una Iglesia Santa (Credo [] Ecclesiam), y no de creer en la Iglesia para no confundir a Dios con sus obras y para atribuir claramente a la bondad de Dios todos los dones que ha puesto en su Iglesia (cf. Catecismo Romano, 1, 10, 22).

Oración

 La palabra de Cristo habite con toda riqueza en nosotros

Evangelio

Aleluya, aleluya.

Bendito seas, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has revelado los secretos del reino a la gente sencilla.

Aleluya.

EVANGELIO

Mt 13, 44-52.
Vende todo lo que tiene y compra el campo.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente:

–El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra. El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separaran a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. ¿Entendéis bien todo esto?

Ellos le contestaron:

–Sí.

Él les dijo:

–Ya veis, un escriba que entiende del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo.

 

Palabra del Señor

Oración

No dejemos de orar y pedir por nosotros. Para que lleguemos al pleno conocimiento de la voluntad de Dios.

Evangelio

Aleluya, aleluya.

Aceptad dócilmente la palabra que os ha sido sembrada y es capaz de salvar vuestras almas.

Aleluya. 
EVANGELIO

Mt 13, 24-30.
Dejadlos crecer juntos hasta la siega.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo, Jesús propuso esta otra parábola a la gente:

– El Reino de los Cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la ente dormía, un enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga, apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo:

– Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?

El les dijo:

– Un enemigo lo ha hecho.

Los criados le preguntaron:

– ¿Quieres que vayamos a arrancarla?

Pero él les respondió:

– No, que podríais arrancar también el trigo. ., y cuando llegue la siega diré a los segadores:

– Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero.
Palabra del Señor