Según la doctrina de Santo Tomás: es una ley natural el ofrecer sacrificios a Dios Todopoderoso, que el hombre instintivamente hace. Y en efecto, vemos que Abel, Noé, Abraham, Job y los otros patriarcas hayan tenido necesidad para ello de una orden o de una inspiración de lo alto
No sólo los verdaderos creyentes han ofrecido sacrificios a Dios de una manera espontánea, sino que también los paganas lo han hecho igualmente, para honrar a sus ídolos
Suma Teológica 2. 2 q. 85 art. I
Misa ante la tumba de San Pedro
