La otra herencia maya

La guerra era continua porque suministraba esclavos y víctimas paralos sacrificios. También los dioses mayas tenían que ser alimentados y su alimento predilecto era la sangre. No se contentaban con inmolar prisioneros de guerra y ofrecían a los dioses mujeres y niños. Como vemos imitaban a los aztecas pero añadían una perversión de su cosechaSigue leyendo «La otra herencia maya»