Evangelio

San Lucas 16:19-31«Había un hombre rico que vestía de púrpura y lino, y celebraba todos los días espléndidas fiestas. Y uno pobre, llamado Lázaro, que, echado junto a su portal, cubierto de llagas, deseaba hartarse de lo que caía de la mesa del rico…pero hasta los perros venían y le lamían las llagas. Sucedió, pues,Sigue leyendo «Evangelio»

Evangelio

San Mateo 20:17-28Cuando iba subiendo Jesús a Jerusalén, tomó aparte a los Doce, y les dijo por el camino: «Mirad que subimos a Jerusalén, y el Hijo del hombre será entregado a los sumos sacerdotes y escribas; le condenarán a muerte y le entregarán a los gentiles, para burlarse de él, azotarle y crucificarle, ySigue leyendo «Evangelio»

No andéis afanados

Evangelio según san Mateo, 6: 25- 25 «Por lo tanto os digo: No andéis afanados para vuestra alma qué comeréis, ni para vuestro cuerpo qué vestiréis. No es más el alma que la comida yel cuerpo más que el vestido?» (v. 25) El Señor había enseñado antes que aquel que quiere amar a Dios ySigue leyendo «No andéis afanados»

Servir a la riqueza

Evangelio según san Mateo, 6: 24- 24 «Ninguno puede servir a dos señores, porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o al uno sufrirá y al otro despreciará. No podéis servir a Dios y a las riquezas». (v.24) El que sirve, pues, a la mammona (esto es, a las riquezas) también sirve aSigue leyendo «Servir a la riqueza»