Evangelio

Aleluya, aleluya.

Permaneced en mí y yo en vosotros, dice el Señor; el que permanece en mí da fruto abundante. 

Aleluya.
EVANGELIO

Mt 7, 15-20.
Por sus frutos los conoceréis.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuidado con los profetas falsos; se acercan con piel de oveja, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. A ver, ¿acaso se cosechan uvas de las zarzas o higos de los cardos? Los árboles sanos dan frutos buenos; los árboles dañados dan frutos malos. Un árbol sano no puede dar frutos malos, ni un árbol dañado dar frutos buenos. El árbol que no da fruto bueno se tala y se echa al fuego. Es decir, que por sus frutos los conoceréis.
Palabra del Señor

El Sentido de la creación

En Él (Jesús), la historia de la humanidad e incluso toda la Creación encuentran su recapitulación (Ef 1, 10), su cumplimiento transcendente

Oración

Todo lo que de palabra o de obra realicemos. Sea todo en nombre de Jesús

Evangelio

Aleluya, Aleluya.

Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue tendrá la luz de la vida.

Aleluya. 
EVANGELIO

Mt 7, 6.12-14
Tratad a los demás como queréis que ellos os traten.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No deis lo santo a los perros, ni les echéis vuestras perlas a los cerdos; las pisotearán y luego se volverán para destrozaros. Tratad a los demás como queréis que ellos os traten; en esto consiste la ley y los profetas. Entrad por la puerta estrecha. Ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos entran por ellos. ¡Qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que lleva a la vida! Y pocos dan con ellos».
Palabra del Señor

Jesucristo

Jesucristo es Señor: posee todo poder en los cielos y en la tierra. El está «por encima de todo principado, potestad, virtud, dominación» porque el Padre «bajo sus pies sometió todas las cosas»(Ef 1, 20-22). Cristo es el Señor del cosmos (cf. Ef 4, 10; 1 Co 15, 24 27-28) y de la historia. En Él, la historia de la humanidad e incluso toda la Creación encuentran su recapitulación (Ef 1, 10), su cumplimiento transcendente

Oración

Que se alegren, Señor, los que se acogen a ti, con júbilo eterno; protégelos, para que se llenen de gozo. Los que aman tu Nombre

Evangelio

Aleluya, aleluya.

El Espíritu de la verdad dará testimonio de mí –dice el Señor–; y también vosotros daréis testimonio.

Aleluya.

EVANGELIO

Mt 7, 1-5.
Sácate primero la viga del ojo.
Lectura del santo Evangelio según San Mateo. 
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: No juzguéis y no os juzgarán. Porque os van a juzgar como juzguéis vosotros, y la medida que uséis, la usarán con vosotros. ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: «Déjame que te saque la mota del ojo» , teniendo una viga en el tuyo? Hipócrita: sácate primero la viga del ojo; entonces verás claro y podrás sacar la mota del ojo de tu hermano.
Palabra del Señor

¿Que es la Verdad?

«¿Qué es la Verdad?» cuadro de Nikolai Nikolaevich (1890, Galeria Tretiakov de Moscú). El cuadro recoge el momento en el que Pilato pregunta a Jesús «¿qué es la verdad?», cuestionando la afirmación de Jesús que ha venido al mundo para dar testimonio de la verdad (Cf. Jn 18,37-38).
Aunque en los evangelios Jesús siempre se relacionado con la luz (Jn 8,12), el pintor, en tono provocativo, pone a Jesús en la penumbra (mirar la línea de la luz pasando por delante de los pies de Jesús), mientras que Pilato se encuentra en el centro del foco de luz.

La imagen puede contener: una o varias personas y personas de pie

A la derecha del Padre

Sentarse a la derecha del Padre significa la inauguración del reino del Mesías, cumpliéndose la visión del profeta Daniel respecto del Hijo del hombre: «A él se le dio imperio, honor y reino, y todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieron. Su imperio es un imperio eterno, que nunca pasará, y su reino no será destruido jamás» (Dn 7, 14). A partir de este momento, los Apóstoles se convirtieron en los testigos del «Reino que no tendrá fin» (Símbolo de Niceno-Constantinopolitano: DS 150).

Oración

Concédenos vivir siempre, Señor, en el amor y respeto a tu santo nombre, porque jamás dejas de dirigir a quienes estableces en el sólido fundamento de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo