Tu poder

Sé que eres todopoderoso: ningún proyecto te es irrealizable» (Job 42,2).

Oración

Que cada cual respete el derecho del prójimo. Y trate a su hermano con misericordia y piedad. Ya que si nosotros perdonámos al prójimo sus faltas, también nos perdonará las nuestras nuestro Padre celestial.

Evangelio

Oh Dios, crea en mi un corazón puro; y devuélveme la alegría de tu salvación.
 
EVANGELIO

Mt 7, 7-12.
Todo el que pide recibe.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
 
EN aquel tiempo,  dijo Jesús a sus discípulos: «Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre. Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le dará una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden! Así, pues, todo lo que deseáis que los demás hagan con vosotros, hacedlo vosotros con ellos; pues esta es la Ley y los Profetas». 
 
Palabra del Señor

Traducción

Si afinan la vista, ahí dice:
10 Hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, yo los exhorto a que se pongan de acuerdo: que no haya divisiones entre ustedes y vivan en perfecta armonía, teniendo la misma manera de pensar y de sentir. 1 Corintios 1,10

Virgen María

Sólo la fe puede adherir a las vías misteriosas de la omnipotencia de Dios. Esta fe se gloría de sus debilidades con el fin de atraer sobre sí el poder de Cristo (cf 2 Co 12,9; Flp 4,13). De esta fe, la Virgen María es el modelo supremo: ella creyó que «nada es imposible para Dios» (Lc 1,37) y pudo proclamar las grandezas del Señor: «el Poderoso ha hecho obras grandes por mí; su nombre es Santo» (Lc 1,49)

Oración

Señor, mira complacido a tu pueblo, que desea entregarse a ti con una vida santa; y a los que dominan su cuerpo con la penitencia transfórmales interiormente mediante el fruto de las buenas obras. Por nuestro Señor Jesucristo

Evangelio

Ahora —oráculo del Señor— convertíos a mi de todo corazón, porque soy compasivo y misericordioso.
EVANGELIO

Lc 11, 29-32.
A esta generación no se le dará más signo que el signo de Jonás.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
EN aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús, y él se puso a decirles: «Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Pues como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación. La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta generación y hará que los condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón. Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás». 
Palabra del Señor

Amor de Dios

Dios es el Padre todopoderoso. Su paternidad y su poder se esclarecen mutuamente. Muestra, en efecto, su omnipotencia paternal por la manera como cuida de nuestras necesidades (cf. Mt 6,32); por la adopción filial que nos da («Yo seré para vosotros padre, y vosotros seréis para mí hijos e hijas, dice el Señor todopoderoso»: 2 Co 6,18); finalmente, por su misericordia infinita, pues muestra su poder en el más alto grado perdonando libremente los pecados

Oración

Señor, mira con amor a tu familia y a los que moderan su cuerpo con la penitencia, aviva en su espíritu el deseo de poseerte. Por Jesucristo nuestro Señor

Evangelio

No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. 

EVANGELIO

Mt 6, 7-15.
Vosotros orad así.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis. Vosotros orad así: “Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal”. Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, también os perdonará vuestro Padre celestial, pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas».  
Palabra del Señor