La espada



Evangelio según san Mateo, 10: 34- 36 «No creáis que he venido a traer la paz a la tierra; no he venido a traer la paz, sino la espada, porque yo he venido a separar al hombre de su padre, y a la hija de su madre, y la nuera de su suegra, y serán enemigos del hombre sus mismos domésticos». (vv. 34- 36)

Dijo esto como consolando a los discípulos, lo cual es como si les hubiera dicho: «No os turbéis», como si estas cosas sucedieran fuera de lo que esperábais, porque yo he venido a dar principio al combate. Y no dijo el combate, sino lo que es más difícil, «la espada». Porque quiso El, por la aspereza de las palabras, excitar más su atención, a fin de que no desmayasen después en las dificultades que se les presentarían y para que nadie pudiera decir que había ocultado con expresiones suaves las cosas difíciles. Porque vale más la dulzura en las cosas que en las palabras. No se detuvo El en estas amenazas, sino que les expuso desde luego la clase de combate que habían de sostener y les manifestó que el combate era más terrible que toda una guerra civil, diciendo: «Porque he venido a separar al hombre de su padre y a la hija de su madre»; en cuyas palabras hace ver que, no solamente será el combate en el hogar de la familia, sino hasta entre aquellos que estén más estrechamente unidos por los lazos del corazón o la naturaleza de las cosas: la prueba más evidente del poder de Cristo consiste en que los Apóstoles que escuchaban estas palabras las tomaran para sí y las inculcaran a otros

San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 35,1

Oración

Abrasadlos, Jesús mío, a todos, en vuestro santo amor, y abrasad este mi frío corazón, para que amándoos viva y amándoos muera. Amén

Evangelio

San Mateo 16:24-27
Entonces dijo Jesús a sus discípulos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá, pero quien pierda su vida por mí, la encontrará. Pues ¿de qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? O ¿qué puede dar el hombre a cambio de su vida? «Porque el Hijo del hombre ha de venir en la gloria de su Padre, con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según su conducta

Palabra del Señor

¿Deseas honrar el cuerpo de Cristo?



No lo desprecies, pues, cuando lo contemples desnudo en los pobres, ni lo honres aquí, en el templo, con lienzos de seda, si al salir lo abandonas en su frío y desnudez. Porque el mismo que dijo: <Esto es mi cuerpo>, y con su palabra llevó a realidad lo que decía, afirmó también: <Tuve hambre y no me disteis de comer>, y más adelante: <Siempre que dejasteis de hacerlo a uno de estos pequeñuelos, a mí en persona lo dejasteis de hacer>. El templo no necesita vestidos y lienzos, sino pureza de alma; los pobres, en cambio, necesitan que con sumo cuidado nos preocupemos de ellos (…). No digo esto con objeto de prohibir la entrega de dones preciosos para los templos, pero sí que quiero afirmar que, junto con estos dones y aun por encima de ellos debe pensarse en la caridad para con los pobres (..) ¿De qué serviría adornar la mesa de Cristo con vasos de oro, si el mismo Cristo muere de hambre? Da primero de comer al hambriento y luego, con lo que te sobre, adornarás la mesa de Cristo (…). Con esto que estoy diciendo, no pretendo prohibir el uso de tales adornos, pero sí que quiero afirmar que es del todo necesario hacer lo uno sin descuidar lo otro

San Juan Crisóstomo, Homilías sobre el Evangelio de San Mateo (Homilía 50, 3-4: PG 58, 508-509)

De: la iglesia anglicanaPara: Francmasonería Y la respuesta de la: Vindex a Hannah

De: la iglesia anglicana
Para: Francmasonería
Y la respuesta de la: Vindex a Hannah

Sínodo de los Obispos (anglicano) se pronuncia, mediante un documento oficial, denunciando el gnosticismo masónico; el encubierto paganismo de sus ritos; la blasfemia contenida en su gnosis defendiendo la sacralidad del secreto masónico y atacando a Hannah: en 1986

Contexto:
La Masonería quedó cuestionada en Inglaterra gracias a la publicación de dos libros:
primero apareció Darkness Visible, del clérigo anglicano, converso luego al Catolicismo, Walton Hanna,  publicado en 1952, que revelaba la «palabra prohibida», y analizaba los rituales masónicos;
y treinta años después, en 1983, The Brotherhood, escrito por un discípulo de Hannah, Stephen Knight, que continuaba las investigaciones de su maestro. Demostraba el primero y confirmaba el segundo que la Masonería era incompatible con el Cristianismo de cualquier confesión; incluyendo naturalmente la Iglesia fundada por Enrique VIII. Desde 1952 esto era ya evidente; lo fue más todavía a partir de 1984; y será reconocido en 1986, cuando el Sínodo de los Obispos se pronuncie, mediante un documento oficial, denunciando el gnosticismo masónico; el encubierto paganismo de sus ritos; la blasfemia contenida en su gnosis defendiendo la sacralidad del secreto masónico y atacando a Hannah: en 1952, el mismo año de la publicación de su libro,

aparecío otro libro cuyo autor, oculto tras el seudónimo «Vindex», era un clérigo anglicano y masón cuyo propósito era evidente ya en el título: Luz Invisible: la respuesta de la Masonería a la Oscuridad Visible. Dicha respuesta llegaba cargada de resentimiento y descalificaciones contra su oponente al que dedicaba el siguiente párrafo: «Carente de honor y de decencia, pero con diabólica astucia, La Oscuridad Visible es un libro siniestro y dañino. Hace públicos secretos solemnes y sagrados tras haberlos descubierto de forma deshonesta. Es como arrancar la ropa a una madre y dejarla desnuda y expuesta ante la mofa de la muchedumbre». «Vindex» inconscientemente delataba a la Masonería creyendo defenderla, porque no negaba que lo descubierto por Hannah fuera cierto aunque lo encontrase digno de «mofa»; por más que arremetiera contra él llamándole «cobarde» —lo que no era en absoluto—, era el propio « Vindex» quien se ponía en evidencia; claro que también es cierto que no daba su nombre.

Darkness Visible. Walton Hannah 1959
The Brotherhood: The Explosive Expose ofthe Secret World ofthe Freemasons, Grafton Books, London, 1984
Freemasonry and Christianity, editado por la Church House en 1987
Vindex, Luz Invisible… en José Antonio Ullate, El secreto masónico desvelado, P. 41
IGLESIA Y MASONERÍA. LAS DOS CIUDADES. Alberto Bárcena

Libertario en lo económico



El filósofo estadounidense Michael Sandel (1953-) aborda la problemática mercantilista en ‘Lo que el dinero no puede comprar (2012) en el cual plantea dos preguntas centrales: (i) ¿Todo tiene precio en el mercado? y; (ii) Si la respuesta es afirmativa, ¿Es esto moralmente aceptable? Algunos ejemplos aportados por Sandel incluyen pagos de presos que deseen celdas carcelarias más cómodas, US$500,000 para adquirir la ciudadanía estadounidense, US$1 10,000-170,000 – precio actualizado – para alquilar un vientre en Estados Unidos y sumas de dinero variables para asegurar admisión a universidades de prestigio. Sandel responde negativamente a ambas preguntas. Los mercados deben tener límites morales porque su lógica transaccional terminará convirtiendo a las personas en productos no diferenciados y descartables.

Lo que el dinero no puede comprar (2012). Michael Sandel

Una paz mala



Evangelio según san Mateo, 10: 34- 36 «No creáis que he venido a traer la paz a la tierra; no he venido a traer la paz, sino la espada, porque yo he venido a separar al hombre de su padre, y a la hija de su madre, y la nuera de su suegra, y serán enemigos del hombre sus mismos domésticos». (vv. 34- 36)

Porque todo el mundo, al advenimiento de la fe cristiana, se hallaba dividido: cada casa tenía sus infieles y sus creyentes y por consiguiente, un combate beneficioso debía poner fin a una paz mala

San Jerónimo

Oración

Haced que os ame como os aman los ángeles y que de corazón os diga: ¡Jesús mío, os amo!

Evangelio

San Lucas 12:35-40
«Tened ceñida la cintura y las lámparas encendidas, y sed como hombres que esperan a que su señor vuelva de la boda, para que, en cuanto llegue y llame, al instante le abran. Dichosos los siervos a quienes el señor, al venir, encuentre despiertos: yo os aseguro que se ceñirá, los hará ponerse a la mesa y, yendo de uno a otro, les servirá. Que venga en la segunda vigilia o en la tercera, si los encuentra así, ¡dichosos ellos! Entendedlo bien: si el dueño de casa supiese a qué hora iba a venir el ladrón, no dejaría que le horadasen su casa. Estad también vosotros preparados, porque cuando menos lo penséis, vendrá el Hijo del hombre.»

Palabra del Señor

La paz



Evangelio según san Mateo, 10: 34- 36 «No creáis que he venido a traer la paz a la tierra; no he venido a traer la paz, sino la espada, porque yo he venido a separar al hombre de su padre, y a la hija de su madre, y la nuera de su suegra, y serán enemigos del hombre sus mismos domésticos». (vv. 34- 36)

¿Pues cómo les mandó que diesen la paz a las casas donde entrasen? ( Mt 10,12; Lc 10,5 ) ¿Pues cómo los ángeles dijeron: «Gloria a Dios en las alturas y paz a los hombres en la tierra» ( Lc 2,14 )? Aquí se manda la paz como el supremo remedio para evitar todo lo malo y alejarse de todo lo que produce la división, pues con sólo la paz se une la tierra con el cielo. Por eso el médico, a fin de conservar el cuerpo, corta lo que tiene por incurable. Y una horrorosa división fue causa de que terminara en la torre de Babel la paz infernal que allí había ( Gén 11 ). Y San Pablo dividió a todos los que se habían unido contra él ( Hch 23), porque no siempre la concordia es buena y los ladrones también se unen. No es del propósito de Cristo este combate, sino de sus enemigos

San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 35,1