Prepara tu alma

Evangelio según san Mateo, 6: 5- 6 «Y cuando oráis, no seréis como los hipócritas que aman el orar en pie en la sinagoga, y en los cantones de las plazas, para ser vistos de los hombres. En verdad os digo, recibieron su galardón. Mas tú cuando orares, entra en tu aposento, y cerrada laSigue leyendo «Prepara tu alma»

A nadie debe negarse el auxilio

Evangelio según san Mateo, 5: 43- 48 «Habéis oído que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Mas yo os digo: Amad a vuestros enemigos; haced bien a los que os aborrecen. Y rogad por los que os persiguen y os calumnian: Para que seáis hijos de vuestro Padre, que estáSigue leyendo «A nadie debe negarse el auxilio»

Házlo con el alma

Evangelio según san Mateo, 5: 38- 42 «Habéis oído que fue dicho: Ojo por ojo y diente por diente. Mas yo os digo que no resistáis al mal: antes, si alguno te hiriere en la mejilla derecha, preséntale también la otra; y a aquel que quiera ponerte pleito y tomarte la túnica, déjale también laSigue leyendo «Házlo con el alma»

El valor del hombre

Evangelio según san Mateo, 5: 38- 42 «Habéis oído que fue dicho: Ojo por ojo y diente por diente. Mas yo os digo que no resistáis al mal: antes, si alguno te hiriere en la mejilla derecha, preséntale también la otra; y a aquel que quiera ponerte pleito y tomarte la túnica, déjale también laSigue leyendo «El valor del hombre»

El ejemplo de Pablo

Evangelio según san Mateo, 5: 20- 22 «Porque os digo en verdad, que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás: pues el que matare, reo será en el juicio. Mas yo osSigue leyendo «El ejemplo de Pablo»

Fe y obras

Evangelio según san Mateo, 5: 14- 16 «Vosotros sois la luz del mundo. Una ciudad que está puesta sobre un monte no se puede esconder. Ni encienden una antorcha y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa. A este modo ha deSigue leyendo «Fe y obras»

La preocupación por la juventud

En cuarto lugar, y para obtener más fácilmente lo que intentamos, con el mayor encarecimiento encomendamos a vuestra fe y a vuestros desvelos la juventud, esperanza de la sociedad. Poned en su educación vuestro principal cuidado, y nunca, por más que hagáis, creáis haber hecho lo bastante para preservar a la adolescencia de las escuelasSigue leyendo «La preocupación por la juventud»

Practiquemos la caridad

(la caridad atrae misericordia y la bendición de Dios) Sólamente el padre Querubín, un superior de corazón muy bondadoso, llegó a conmoverse por la insistencias de Fray Claudio para que se reiniciara la distribución de comida a los pobres (detenida temporalmente por la guerra) aunque el convento no se encontraba en condiciones holgadas. El buenSigue leyendo «Practiquemos la caridad»

Ricardo, tienes hambre ¿no es así?

-Ricardo, tienes hambre ¿no es así? -Oh, no, he comido por el camino -!Quién sabe lo que habrás comido! -Para mi fué suficiente! Puede ser que durante el largo trayecto se haya detenido en una fuente, mojado el pan en el agua límpida, y condimentándolo con muchas oraciones, se haya puesto contento pensando en lasSigue leyendo «Ricardo, tienes hambre ¿no es así?»