¿Deseas honrar el cuerpo de Cristo?

No lo desprecies, pues, cuando lo contemples desnudo en los pobres, ni lo honres aquí, en el templo, con lienzos de seda, si al salir lo abandonas en su frío y desnudez. Porque el mismo que dijo: <Esto es mi cuerpo>, y con su palabra llevó a realidad lo que decía, afirmó también: <Tuve hambreSigue leyendo «¿Deseas honrar el cuerpo de Cristo?»

La verdadera riqueza de la Iglesia

Las obras de la Iglesia hacia los más necesitados nunca han sido discutidas por los historiadores de fuste, pues desde un principio la Barca de Pedro hizo su <opción por los pobres>; una opción preferencial no en clave marxista, es decir, no haciendo una dialéctica entre pobres ricos, sino al contrario: viendo en ambos unSigue leyendo «La verdadera riqueza de la Iglesia»

Era imposible emular la caridad

la Iglesia comenzó a ocuparse de los más necesitados, de aquellos hombres y mujeres segregados por la sociedad y atormentados por la soledad, al punto que se creia que, la religión de <los galileos>, era una religión para los pobres. Era tal la caridad de los cristianos en aquellos siglos que ese solo testimonio eraSigue leyendo «Era imposible emular la caridad»

En el Santo Sacrificio de la Misa

Vengo, le dijo Nuestro Señor, con tal humildad que no hay un alma por despreciable que sea había la cual no me digne descender, con tal que ella lo quiera. Vengo con tal paciencia, que soporto a mis más crueles enemigos y me reconcilió con ellos, si lo desean sinceramente. Vengo con tal amor, queSigue leyendo «En el Santo Sacrificio de la Misa»

A nadie debe negarse el auxilio

Evangelio según san Mateo, 5: 43- 48 «Habéis oído que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Mas yo os digo: Amad a vuestros enemigos; haced bien a los que os aborrecen. Y rogad por los que os persiguen y os calumnian: Para que seáis hijos de vuestro Padre, que estáSigue leyendo «A nadie debe negarse el auxilio»

La Naturaleza y la Gracia

La naturaleza le teme a las humillaciones y los desprecios; la gracia goza de «sufrir afrentas por el nombre de Jesús» (Hechos de los Apóstoles 5, 41) A la naturaleza le gusta la ociosidad y el descanso corporal; la gracia no puede estar ociosa, y con gusto se dedica al trabajo La naturaleza procura tenerSigue leyendo «La Naturaleza y la Gracia»

Házlo con el alma

Evangelio según san Mateo, 5: 38- 42 «Habéis oído que fue dicho: Ojo por ojo y diente por diente. Mas yo os digo que no resistáis al mal: antes, si alguno te hiriere en la mejilla derecha, preséntale también la otra; y a aquel que quiera ponerte pleito y tomarte la túnica, déjale también laSigue leyendo «Házlo con el alma»

El valor del hombre

Evangelio según san Mateo, 5: 38- 42 «Habéis oído que fue dicho: Ojo por ojo y diente por diente. Mas yo os digo que no resistáis al mal: antes, si alguno te hiriere en la mejilla derecha, preséntale también la otra; y a aquel que quiera ponerte pleito y tomarte la túnica, déjale también laSigue leyendo «El valor del hombre»

El ejemplo de Pablo

Evangelio según san Mateo, 5: 20- 22 «Porque os digo en verdad, que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás: pues el que matare, reo será en el juicio. Mas yo osSigue leyendo «El ejemplo de Pablo»

Fe y obras

Evangelio según san Mateo, 5: 14- 16 «Vosotros sois la luz del mundo. Una ciudad que está puesta sobre un monte no se puede esconder. Ni encienden una antorcha y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa. A este modo ha deSigue leyendo «Fe y obras»