¿Crees tú que vas a gozar de consuelos espirituales cuando tú quieras?

Lo santos no los han tenido siempre. Al contrario, sufrieron muchas penas, diversas tentaciones y grandes desolaciones. Pero lo sufrían con paciencia y confiaban en Dios más que en sí mismos, porque sabían que «los padecimientos de esta vida no tienen proporción con la gloria eterna (Romanos 7, 18), para con ellos merecerla. ¿Quieres túSigue leyendo «¿Crees tú que vas a gozar de consuelos espirituales cuando tú quieras?»

En esta Vida no hay seguridad contra las tentaciones

Si buscas en esta vida el descanso, ¿cómo llegarás después al descanso eterno? No te prepares a gran descanso, sino a tener mucha paciencia. No busques en la tierra la paz verdadera, búscala en el cielo. Ni en los hombres y demás criaturas, sino en Dios sóloTodo lo debes padecer por Dios y de buenSigue leyendo «En esta Vida no hay seguridad contra las tentaciones»

En esta vida no hay seguridad contra las tentaciones

Hijo, no estarás nunca seguro en esta vida. Por eso necesitas ir bien armado espiritualmente mientras vivasEntre enemigos vives que a diestra y siniestra te atacanNo tardarás de recibir heridas, si no te cubres bien con el escudo de la pacienciaAdemás si no apoyas firmemente tu corazón en mi, con voluntad sincera de padecerlo todoSigue leyendo «En esta vida no hay seguridad contra las tentaciones»

¿Cómo perdonar?

2 requisitos Decisión de perdonar: el perdón no es un sentimiento sino una decisión. No debemos esperar para “sentir” el deseo de perdonar, hay que tomar la decisión de hacerlo por encima de nuestros sentimientos. En el momento en que se toma la decisión de sacar el resentimiento de nuestro corazón empieza la sanación. AlSigue leyendo «¿Cómo perdonar?»

De la alteza de la libertad del alma, la cual se obtiene con la humilde oración, mejor que con la lectura

Oh Dios mió! Oh dulzura inefable! Amárgame todo consuelo carnal que del amor de lo eterno me aparte, y que culpablemente me atraiga mostrándome algún objeto de fugaz deleite Dios mío, que la carne y la sangre no me venzan y subyuguen; que el mundo con su efímera gloria no me engañe, que el diabloSigue leyendo «De la alteza de la libertad del alma, la cual se obtiene con la humilde oración, mejor que con la lectura»

Los 2 deudores

El Señor narra la parábola del siervo sin entrañas (Mt 18,23-35). En resumen, un rey perdona a un criado una deuda de diez mil talentos; este criado se encuentra con alguien que le debe cien denarios y no lo perdona. El rey se entera, se enfada y envía a este siervo inicuo a la cárcel.Sigue leyendo «Los 2 deudores»

El perdón

A todos nos han ofendido… todos hemos llegado a sentir ese dolor que produce la ofensa del otro y en muchas ocasiones esto ha generado rencores en nuestro corazón. Aunque es natural sentir ese dolor ante el sufrimiento que se nos causan, las razones por las que una persona puede sembrar el terrible mal delSigue leyendo «El perdón»

Ayuda desinteresada

Casi no la había visto. Era una señora anciana con el coche parado en el camino. El día estaba frió, lluvioso y gris. Alberto se pudo dar cuenta que la anciana necesitaba ayuda. Estacionó su coche delante del de la anciana. Aún estaba tosiendo cuando se le acercó. Aunque con una sonrisa nerviosa en elSigue leyendo «Ayuda desinteresada»

Bienes del sufrimiento

Nos enseña a ejercer misericordia: en muchas ocasiones sólo el que padece, compadece. Así, el que ha experimentado qué es sufrir no dejará de aliviar el dolor de los demás en la medida de sus posibilidades

Soportar las ofensas y como se prueba la verdadera paciencia

No tiene verdadera paciencia quien sólo acepta sufrir lo que él qiera y de quien él quiera. La verdadera paciencia no se detiene a averiguar quién es el que le hace sufrir, si es superior o inferior, bueno o malo. No. Quien de veras tiene paciencia recibe las contrariedades con gratitud, juzgándolas una ganancia paraSigue leyendo «Soportar las ofensas y como se prueba la verdadera paciencia»