Categoría: 07. No robarás

El éxito del cristiano


Los propósitos de las personas creyentes, se apoyan en el poder y la bondad de Dios, más que en la propia prudencia y en el propio saber, y si quieren triunfar confían en Dios todo cuanto emprenden. “Lo que nos da el éxito es la bendición de Dios. Nuestros afanes añaden muy poca cosa”, dice el Libro de los Proverbios. “Que el Señor haga prósperas las obras que emprendamos” (Salmo 89)

El rey de Nínive y el Rey de Reyes

Cuando Jonás anunció al Rey de Nínive que su ciudad sería destruida después de cuarenta días, el monarca se quitó las vestiduras reales, puso ceniza en su cabeza, se cubrió con su saco, y ordenó a todo el pueblo que implorara la misericordia divina. Con humildad y penitencia consiguió la revocación de la terrible sentencia, y la ciudad fue perdonada. Si este rey pagano obtuvo así el perdón de una ciudad entera, ¿cuánto más no conseguirá Jesucristo que tanto se humilla en la Santa Misa donde abandonó el trono de Su Gloria, se reviste con las pobres apariencias del pan y del vino, e implora la misericordia de Dios?

Padre mío, considerar cuánto me he humillado para obtener vuestra compasión. Los pecadores se han levantado contra vos llenos de orgullo, yo me humillo en presencia vuestra. Ellos os han irritado con sus ofensas yo quiero desarmaros con la fuerza de humildad. Ellos han merecido vuestro justo castigo, que mis ruegos os aplaquen. Por amor hacia mi, apiadaos de ellos y nos lo cantiguéis según merecen sus iniquidades. No los entregueís en manos de Satanás, pues me pertenecen, y habiéndolos rescatado al precio de mi Sangre, no permitáis que perezcan. Oh Padre Santísimo!, imploro sobre todo vuestra misericordia a favor de los pecadores aquí presentes. Por ellos ofrezco en este momento mis sufrimientos, y vida. En virtud de esta sangre y de esta muerte, preservadlos de la muerte eterna

Explicación de la Santa Misa (R Padre Martin de Cochem)

¿Teología de la prosperidad?

Si nuestro señor regreso al cielo herido y llagado, ¿vamos a ir los siervos vestidos y bañados? “San Juan de Ávila”
II Corintios11:24 Cinco veces recibí de los judíos los cuarenta azotes menos uno.11:25 Tres veces fui azotado con varas; una vez lapidado; tres veces naufragué; un día y una noche pasé en alta mar.11:26 Viajes frecuentes; peligros de ríos; peligros de salteadores; peligros de los de mi raza; peligros de los gentiles; peligros en ciudad; peligros en despoblado; peligros por mar; peligros entre falsos hermanos;11:27 trabajos y fatigas; noches sin dormir, muchas veces; hambre y sed; muchos días sin comer; frío y desnudez.11:28 Y aparte de otras cosas, mi responsabilidad diaria: la preocupación por todas las iglesias.11:29 ¿Quién desfallece sin que desfallezca yo? ¿Quién sufre escándalo sin que yo me abrase?11:30 Si hay que gloriarse, en mi flaqueza me gloriaré.11:31 El Dios, Padre del Señor Jesús, ¡bendito sea por todos los siglos!, sabe que no miento.

crown of thorns against red background symbolic the day He wore our crown

Amar

Quien ama mucho, hace mucho. Quien hace bien lo que tiene que hacer, mucho hace. Muy buena obra hace quien se preocupa más por ser útil al grupo donde vive, que por hacer sus propios antojos.
Muchas veces parece caridad lo que solamente es seguir las inclinaciones de la propia naturaleza.

Porque raras veces no están nuestras acciones maniobradas por las propias inclinaciones naturales, por el deseo de recompensas y de obtener ventajas

Obrar siempre por Amor a Dios y amor al prójimo


Por nada del mundo, ni por amor de nadie se puede ser mal alguno.
Sin embargo por amor a los necesitados se puede interrumpir una obra buena, o mejor dicho, cambiarla por otra mejor.
Porque al hacerlo así, la obra buena no se pierde, antes se cambia por una más meritoria.
Las obras externas sin amor de caridad tienen mucho menos valor. Más todo lo que se hace por Amor a Dios o al prójimo, por pequeño o humilde que sea, es siempre fructuoso y muy meritorio.
Porque ante Dios tiene más importancia la buena intención y el afecto con que se hacen las cosas, que las cosas que se hacen. Él aprecia más la buena intención, que la magnitud de las obras
Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)

Sobre el Santo Sacrificio de la Misa


Un día, prosternada durante la Misa, inmediatamente antes de la Consagración, dije a Nuestro Señor !Oh dulce Jesús! La obra que vais a llevar a cabo es tan excelente y sublime, que yo, pobre criatura indigna, no me atrevo a levantar mis ojos. Es bastante para mí hundirme en la más profunda humildad, entre tanto que os dignáis darme mi parte en el sacrificio que da la vida a todos los elegidos. Cristo me respondió: Tú procura tener la firme resolución de servirme aún en medio de las mayores penas, para que este Sacrificio que es saludable a los vivos y muertos, se lleve a cabo con toda su excelencia. Así habŕas ayudado a mi obra.
Santa Gertrudis (Revelaciones Libro II, c 6)

Tentaciones


I Corintios

10:13 … Y fiel es Dios que no permitirá seáis tentados sobre vuestras fuerzas. Antes bien, con la tentación, os dará modo de poderla resistir con éxito

Santiago 1

1:1 Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo, saluda a las doce tribus de la Dispersión.1:2 Considerad como un gran gozo, hermanos míos, cuando estéis rodeados por toda clase de pruebas,1:3 sabiendo que la calidad probada de vuestra fe produce paciencia;1:4 pero la paciencia ha de culminar en una obra perfecta para que seáis perfectos e íntegros, sin que dejéis nada que desear.1:5 Si alguno de vosotros carece de sabiduría, que la pida a Dios, que da a todos generosamente y sin echarlo en cara, y se la dará.1:6 Pero que la pida con fe, sin vacilar; porque el que vacila es semejante al oleaje del mar, agitado por el viento y zarandeado de una a otra parte1:7 Que no piense recibir cosa alguna del Señor un hombre como éste,1:8 un hombre irresoluto e inconstante en todos sus caminos.1:9 Que el hermano de condición humilde se gloríe en su exaltación;1:10 y el rico, en su humillación, porque pasará como flor de hierba:1:11 sale el sol con fuerza y seca la hierba y su flor cae y se pierde su hermosa apariencia; así también el rico se marchitará en sus proyectos.1:12 ¡Feliz el hombre que soporta la prueba! Porque, superada la prueba, recibirá la corona de la vida que ha prometido el Señor a los que le aman.1:13 Ninguno, cuando sea probado, diga: «Es Dios quien me prueba»; porque Dios ni es probado por el mal ni prueba a nadie.1:14 Sino que cada uno es probado, arrastrado y seducido por su propia concupiscencia.1:15 Después la concupiscencia, cuando ha concebido, da a luz al pecado; y el pecado, una vez consumado, engendra muerte.1:16 No os engañéis, hermanos míos queridos:1:17 toda dádiva buena y todo don perfecto viene de lo alto, desciende del Padre de las luces, en quien no hay cambio ni fase de sombra.1:18 Nos engendró por su propia voluntad, con palabra de verdad, para que fuésemos como las primicias de sus criaturas.1:19 Tenedlo presente, hermanos míos queridos: Que cada uno sea diligente para escuchar y tardo para hablar, tardo para la ira.1:20 Porque la ira del hombre no realiza la justicia de Dios.1:21 Por eso, desechad toda inmundicia y abundancia de mal y recibid con docilidad la palabra sembrada en vosotros, que es capaz de salvar vuestras vidas.1:22 Poned por obra la palabra y no os contentéis sólo con oírla, engañándoos a vosotros mismos.1:23 Porque si alguno se contenta con oír la palabra sin ponerla por obra, ése se parece al que contemplaba sus rasgos fisionómicos en un espejo:1:24 efectivamente, se contempló, se dio media vuelta y al punto se olvidó de cómo era.1:25 En cambio el que considera atentamente la Ley perfecta de la libertad y se mantiene firme, no como oyente olvidadizo sino como cumplidor de ella, ése, practicándola, será feliz.1:26 Si alguno se cree religioso, pero no pone freno a su lengua, sino que engaña a su propio corazón, su religión es vana1:27 La religión pura e intachable ante Dios Padre es ésta: visitar huérfanos y viudas en su tribulación y conservarse incontaminado del mundo

Tentación de San Antonio Abad 1543 – 1550. San Antonio es tentado por el Diablo, transformado en una mujer desnuda y al que acompaña una bruja. El fondo con la ciudad en llamas, así como los monstruos y demás elementos, están tomados del Bosco (h. 1450-1516)

Misericordia y Justicia Divina


“Dos frailes descalzos, a las seis de la mañana, en pleno invierno y nevando copiosamente, salían de una iglesia de París. Habían pasado la noche en adoración ante el Santísimo sacramento. Descalzos, en pleno invierno, nevando… Y he aquí que, en aquel mismo momento, de un cabaret situado en la acera de enfrente, salían dos muchachos pervertidos, que habían pasado allí una noche de crápula y de lujuria.
Salían medio muertos de sueño, enfundados en sus magníficos abrigos, y al cruzarse con los dos frailes descalzos que salían de la iglesia, encarándose uno de los muchachos con uno de ellos, le dijo en son de burla: “Hermanito, ¡menudo chasco te vas a llevar si resulta que no hay cielo!” Y el fraile que tenía una gran agilidad mental, le contestó al punto: “Pero ¡qué terrible chasco te vas a llevar tú si resulta que hay infierno!

ROYO, Antonio. El misterio del más allá. Conferencias Cuaresmales pronunciadas por el autor en la Real Basílica de Atocha, de Madrid. P. 4.

Para la Mayor Gloria de Dios


Que de tal manera luzca ante los demás la luz de vuestro buen ejemplo que los demás al ver vuestras obras glorifiquen al Padre Celestial (Mateo 5)
Procura tu, ser modelo para los fieles en la palabra, en el comportamiento, en la caridad, en la fe y en la pureza (1 Timoteo 4,12)

Contra el orgullo y sus vanas esperanzas

No te llenes de orgullo por tus buenas obras, pues los juicios humanos son diferentes a los juicios de Dios, a quien muchas veces es menos agradable lo que a los ojos humanos es más agradable. “la mirada de Dios no es como la mirada del hombre, pues el hombre mira las apariencias, pero Dios mira el corazón (1 Samuel 16)
Al pensar en las cualidades tuyas que si conoces, piensa en las cualidades de los demás que no se conocen. Asi conservaras la humildad
No te hace daño colocarte después de todos los demás.. Pero si te dañaria muchísimo creerte o colocarte antes siquiera de uno solo.
En el corazón del humilde reina una paz continua, mientras que en el corazón del orgulloso hay frecuentes arrebatos de envidia y de cólera
Dios resiste a los orgullosos, pero a los humildes les da su Gracia (Santiago 4)

Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)