Categoría: 07. No robarás

Muerte

Jamás olvides de la muerte, piensa continuamente en el fin que te espera, que el tiempo perdido ya no vuelve más
7:40 En tus obras acuérdate de tus postrimerías y no pecarás jamás.7:41 No hagas el mal y no te cogerá.7:42 Apártate de la iniquidad y se alejará de ti.

Eclesiástico

El proceso de Cristo



y sus protagonistas Según los hermanos Lémann y a partir delprofundo estudio de la Mishná (código de procedimiento penal judío), en el juicio de Cristo se habrían cometido, al menos, veintisiete irregularidades o nulidades que invalidarían todo el proceso ante el Sanedrín. Para quien no esté familiarizado con los textos judaicos, la Mishná resulta ser un compendio de tradiciones y jurisprudencia codificado en el año 200 d.C.

¡Crucifícalo!: Análisis histórico-legal de un deidicio
Javier Olivera Ravasi

Bueno, bello y Verdadero

4:8 Por lo demás, hermanos, todo cuanto hay de verdadero, de noble, de justo, de puro, de amable, de honorable, todo cuanto sea virtud o valor, tenedlo en aprecio
Filipenses

Fiel en lo poco

El que es infiel en lo pequeño, también lo será en lo grande (Lucas 16,10). Quien anda buscando lo más fácil y lo menos costoso vivirá siempre sin paz. Porque lo que es muy fácil, cansa y disgusta

Como emplean bien el tiempo tantas personas religiosas que con tanta austeridad viven en su vida de recogimiento cada día; no salen sin necesidad al mundo. Comen sobriamente; visten ropas ordinarias y no lujosas trabajan mucho; hablan poco; dedican un buen rato de la noche a rezar o leer; se levantan temprano; dedican largos ratos cada día a la oración; leen día por día páginas de buenos libros; sabes cuidarse a sí mismo evitando las ocasiones de pecar; cumplen estrictamente sus propios deberes.

Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)

A toda la creación entera:


Daniel

3:57 Todas las obras del Señor, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:58 Ángeles del Señor, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:59 Cielos, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:60 Todas las aguas celestes, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:61 Todas los ejércitos del Señor, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:62 Sol y luna, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:63 Estrellas celestes, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:64 Lluvia y rocío, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:65 Todos los vientos, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:66 Fuego y calor, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:67 Frío y borchorno, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:68 Rocíos y nevadas, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:69 Hielo y frío, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:70 Escarchas y nieves, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:71 Noches y días, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:72 Luz y oscuridad, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:73 Relámpagos y nubes, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:74 Bendiga la tierra al Señor, que lo alabe y lo ensalce por los siglos.3:75 Montes y colinas, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:76 Plantas de la tierra, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:77 Manantiales, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:78 Mares y ríos, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:79 Cetáceos y seres acuáticos, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:80 Todas las aves del cielo, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:81 Todas las bestias y ganados, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:82 Seres humanos, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:83 Israelitas, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:84 Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:85 Siervos del Señor, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:86 Espíritus y almas de los justos, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:87 Santos y humildes de corazón, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos.3:88 Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor, alabadlo y ensalzadlo por los siglos. Porque él nos ha rescatado del abismo, nos ha salvado del poder de la muerte, nos ha sacado del horno de llama ardiente, nos ha sacado de en medio del fuego.3:89 Dad gracias al Señor, porque es bueno, porque su misericordia perdura por los siglos.3:90 Todos los que adoráis al Señor, bendecid al Dios de los dioses, alabadlo y dadle gracias, porque su misericordia perdura por los siglos.»

Sufrimiento y la Gloria venidera

Romanos

8:18 Porque estimo que los sufrimientos del tiempo presente no son comparables con la gloria que se ha de manifestar en nosotros.8:19 Pues la ansiosa espera de la creación desea vivamente la revelación de los hijos de Dios.8:20 La creación, en efecto, fue sometida a la caducidad, no espontáneamente, sino por aquel que la sometió, en la esperanza 8:21 de ser liberada de la esclavitud de la corrupción para participar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios

De la fervorosa enmienda en toda nuestra vida

Tienes que esmerarte y dedicarle con esfuerzo a trabajar por Dios, recordando a menudo para qué has sido creado, y para qué has venido al mundo.

No fué para conocer, amar y servir a Dios, y llegar a ser una persona espiritual?

Llénate pues de deseos de progresar en la vida espiritual, pues en breve pronto recibirás el premio de tus fatigas, y en la otra vida ya no habrá dolor ni temor.

21:4 Y enjugará toda lágrima de sus ojos, y no habrá ya muerte ni habrá llanto, ni gritos ni fatigas, porque el mundo viejo ha pasado.
(Apocalipsis)

Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)

Pasiones humanas



si queréis que os diga mi sentir: cuando os veis afligidos con las adversidades, ¿acaso os quejáis por otro motivo de los tiempos cristianos, sino porque apetecéis tener seguros y libres de temores vuestros deleites, vuestros apetitos, y entregaros a una vida viciosa, sin que en ella se experimente molestia ni pena alguna? Y la razón es obvia y convincente, porque vosotros no deseáis la paz y abundancia de bienes para usar de ellos honestamente, es decir, con sobriedad, frugalidad y templanza, sino para buscar con inmensa prodigalidad infinita variedad de deleites, y lo que sucede entonces es que, con las prosperidades, renacen en la vida y las costumbres unos males e infortunios tan intolerables, que hacen más estragos en los corazones humanos que la furia irritada de los enemigos más crueles

De civitate Dei. Agustín de Hipona 412- 426 DC

Sufrir con paciencia


Grande y saludable purgatorio tiene ya en este mundo la persona que sabe sufrir con paciencia, y que al recibir un mal trato le entristece más el pecado que comete el otro que la ofensa que ha recibido; que reza cariñosamente por quienes le ofenden, y perdona de todo corazón sus ofensas, que si le sucede ofender a otros se apresura a pedirles perdón y a presentarles excusas; que se inclina más fácilmente a compadecerse que a disgustarse.


Prefiero la misericordia al sacrificio (Mateo 9,13), y que frecuentemente se hace violencia para lograr que el cuerpo y lo sensible sean dirigidos por la voluntad y el espíritu

Es mejor purificarse ahora de los pecados y luchar por dominar los propios vicios que esperar a purificarse de ellos en la otra vida, “porque entonces no saldrás de la cárcel hasta haber pagado el último céntimo de tu deuda (Mateo 5,25)


Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)

El Juicio y los castigos que esperan a los pecadores


En todo lo que haces, dices y piensas, mira el fin que te espera, y cómo estarás ante aquel severo Juez, a quien nada se oculta, que no se ablanda con regalos ni admite excusas mentirosas, sino que fallará estrictamente dando a cada uno lo justo.
O desdichado e imprudente pecador, ¿qué responderás, al que conoce perfectamente todos tus pecados, tú que sientes temblor y te acobardas al ver un superior disgustado?
¿Por qué no te previenes para el día del Juicio cuando nadie podrá disculpar o defender a nadie? Porque cada uno tendrá ya suficiente preocupación con la carga de sus pecados. Tu trabajo es ahora provechoso, tus peticiones de perdón son ahora escuchadas, tus súplicas son atendidas y tus sufrimientos te sirven para purificarte de tus pecados
Ahora, hermanos, lo que os digo es que el tiempo que nos queda es corto (1 Corintios 7)


Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)