Evangelio

San Juan 16:23-30
Aquel día no me preguntaréis nada. En verdad, en verdad os digo: lo que pidáis al Padre os lo dará en mi nombre. Hasta ahora nada le habéis pedido en mi nombre. Pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea colmado. Os he dicho todo esto en parábolas. Se acerca la hora en que ya no os hablaré en parábolas, sino que con toda claridad os hablaré acerca del Padre. Aquel día pediréis en mi nombre y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os quiere, porque me queréis a mí y creéis que salí de Dios. Salí del Padre y he venido al mundo. Ahora dejo otra vez el mundo y voy al Padre.» Le dicen sus discípulos: «Ahora sí que hablas claro, y no dices ninguna parábola. Sabemos ahora que lo sabes todo y no necesitas que nadie te pregunte. Por esto creemos que has salido de Dios.»

Palabra de Dios

Oración

Toda escritura, divinamente inspirada, sirve para enseñar, redargüir, corregir, y formar la justicia

Evangelio

San Mateo 5:13-19
«Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres. «Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte. Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa. Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. «No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Os lo aseguro: mientras duren el cielo y la tierra, no dejará de estar vigente ni una i ni una tilde de la ley sin que todo se cumpla. Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos.

Palabra de Dios

Oración

Yo pecador me confieso a Dios todopoderoso

Evangelio

San Juan 4:46-53
Volvió, pues, a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Había un funcionario real, cuyo hijo estaba enfermo en Cafarnaún. Cuando se enteró de que Jesús había venido de Judea a Galilea, fue a él y le rogaba que bajase a curar a su hijo, porque estaba a punto de morir. Entonces Jesús le dijo: «Si no veis signos y prodigios, no creéis.» Le dice el funcionario: «Señor, baja antes que se muera mi hijo.» Jesús le dice: «Vete, que tu hijo vive.» Creyó el hombre en la palabra que Jesús le había dicho y se puso en camino. Cuando bajaba, le salieron al encuentro sus siervos, y le dijeron que su hijo vivía. Él les preguntó entonces la hora en que se había sentido mejor. Ellos le dijeron: «Ayer a la hora séptima le dejó la fiebre.» El padre comprobó que era la misma hora en que le había dicho Jesús: «Tu hijo vive», y creyó él y toda su familia.

Palabra de Dios

El deterioro de la buena literatura



Muy lejos de la psicologia de Frankl, las estanterías de las librerías se llenan de títulos de autoayuda, cuyo género a veces se rebautiza como <superación personal> (que tiene la delicadeza de esconder el hecho de que el lector tenga probablemente
algún problema personal que requiera ayuda de verdad)

Un rápido vistazo a este tipo de literatura anuncia
la crisis de sentido generalizada, y trasluce el ethos
narcisista que, impotente frente a la pérdida del sentido, da manotazos de ahogado intentando sujetarse a. ..sí mismo.

El idiotismo es la fórmula de la autosuperación.
Véase esto en algunos ejemplos: <Aprende a pasar tiempo con la persona más importante en tu vida- TÚ! Disfruta de ir al cine con la mejor compañía que puedas imaginar iTÚ!, 142 es lo que se recomienda en el exitoso 30 días: cambia de hábitos, cambia de vida.

Uno casi desearía que una persona así fuera clonada y obligada a pasar el resto de su vida con su copia idéntica. En Los secretos de la mente millonaria, otro best seller de este género, se le dice al lector que no hay que preocuparse si nadie lo considera a uno valioso, dado que basta con que uno mismo se considere en tal sentido. Pero para aliviar la crisis del lector, el autor decide <ungirlo> él mismo: <Por el poder que se me ha conferido, yo te unjo como «persona muy valiosa»>. Y concluye así: <Vale, ya estamos. Ahora puedes levantarte y mantener la cabeza alta porque al fin eres digno y valioso>,

Cuando uno lee algo así, entiende más fácilmente por qué tantas personas son propensas a terminar enroladas en sectas. En otro éxito de esta industria, La voz de tu alma, se le dice al lector: <Confía en tuintuición, es tu brújula interior. Aun cuando parezca una locura, si la voz de tu alma te dice que lo hagas, ihazlo!>. El lector, reducido al nivel de un animal que no tiene mejor facultad que sus meros instintos y <corazonadas> para orientarse en la vida, es invitado a celebrar la degradación de sí. El éxito de este tipo de textos bebe de la lógica adolescente. La adolescencia es, por definición, una crisis de sentido

Los cambios del cuerpo, de los roles y de las expectativas sociales ponen al adolescente frente a un nuevo mundo para el que no está listo emocionalmente. Superar la adolescencia consiste no tanto en una maduración física como en una emocional, Hacerse <mayor de edad> consiste en pensar por sí mismo, no en dejarse guiar meramente por los instintos. En las melosas referencias
narcisistas al <yo> como fuente exclusiva y excluyente
del sentido y la felicidad, que reniegan de toda relación, de toda herencia, de toda trascendencia, estos textos nos recuerdan al adolescente desesperado por diferenciarse de sus padres. En la separación del universo de los padres, el adolescente busca instituirse a sí mismo. Para eso, la estrategia narcisista es habitual: los caprichos y las rebeldías de esta etapa obedecen generalmente a esto mismo. Las relaciones, la dinámica social y las transferencias de sentido se le presentan al adolescente como una amenaza a la edificación de su propio sentido,
ansioso por autenticidad.De la misma manera, hoy se les dice a las personas que para tener una vida colmada de sentido deben mirar su propio ombligo las veinticuatro horas del día. Se las trata como a
adolescentes.

La religión oficial de la sociedad adolescente es el autoayudismo, que tiene sus gurúes que cuenta con sus textos canónicos y que vive precisamente de la falta de sentido: a menor sentido mayores ventas

Semejante degradación es el precio que pagar a cambio de creer que la vida es fácil, que la vida gira en torno a uno mismo, que uno puede lograr todas sus metas sin mayores dificultades reales, y que todo puede ser resuelto por medio de un <ajuste> de las propias disposiciones. El autoayudismo es un facilismo idiotizante, que tranquiliza efímeramente a
quienes es posible calmar y conformar acariciándoles el ego y suministrándoles sobredosis de euforia en forma de frases trilladas

Ad maiorem Dei gloriam


Para la mayor Gloria de Dios

Evangelio según san Mateo, 6: 34-34 «Y no andéis
cuidadosos por el día de mañana. Porque el día de
mañana a sí mismo se traerá su cuidado: le basta al día su propia malicia». (v. 34)

O de otro modo, no se dice el día de mañana sino refiriéndose al tiempo, el cual pasado, será sustituido por el futuro. Luego cuando hagamos algo de bueno, no pensemos en las cosas temporales, sino en las eternas. «El día de mañana, a sí mismo se traerá su cuidado». O en otros términos: «Cuando convenga, cuando la necesidad se deje sentir» tomad el alimento y otras cosas parecidas: «Basta a cada día su malicia», esto es, basta tomar lo que la necesidad exija (Ilamando a la necesidad malicia, porque es una
pena que se nos ha impuesto; pertenece, pues, a la
mortalidad, que hemos merecido pecando): «No quieras, por lo tanto, añadir a la pena de la necesidad temporal algo más grave, de suerte que no solamente la sufras, sino que para satisfacerla sirvas a Dios». Debemos guardarnos de considerar como desobediente a los preceptos de Dios, y de preocupado por el día de mañana, al siervo de Dios que viéremos proveer que estas cosas necesarias no le falten, ni a los que le están confiados a su cuidado, pues el mismo Dios, a quien servían los ángeles, se dignó tener bolsa a causa de la necesidad de este ejemplo. Y en los Hechos de los Apóstoles está escrito que se había procurado no faltase lo necesario para el porvenir, porque el hambre era inminente. No prohíbe el Señor que uno se procure estas cosas según costumbre humana, sino que se hagan el objeto del servicio de Dios

San Agustín, de sermone Domini, 2,1 7

Oración

En el nombre del Padre, del Hijo, ✠ y del Espíritu Santo. Amén

Evangelio

San Juan 14:1-13
«No se turbe vuestro corazón. Creéis en Dios: creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas mansiones; si no, os lo habría dicho; porque voy a prepararos un lugar. Y cuando haya ido y os haya preparado un lugar, volveré y os tomaré conmigo, para que donde esté yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy sabéis el camino.» Le dice Tomás: «Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?» Le dice Jesús: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre; desde ahora lo conocéis y lo habéis visto.» Le dice Felipe: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta.» Le dice Jesús: «¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me conoces, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: «Muéstranos al Padre»? ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí? Las palabras que os digo, no las digo por mi cuenta; el Padre que permanece en mí es el que realiza las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Al menos, creedlo por las obras. En verdad, en verdad os digo: el que crea en mí, hará él también las obras que yo hago, y hará mayores aún, porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.

Palabra de Dios

Oración

Corazón Sacratísimo de Jesús, Ten piedad de nosotros