Evangelio

San Mateo 9:18-26Así les estaba hablando, cuando se acercó un magistrado y se postraba ante él diciendo: «Mi hija acaba de morir, pero ven, impón tu mano sobre ella y vivirá.» Jesús se levantó y le siguió junto con sus discípulos. En esto, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años seSigue leyendo «Evangelio»

Evangelio

San Mateo 22:15-21Entonces los fariseos se fueron y celebraron consejo sobre la forma de sorprenderle en alguna palabra. Y le envían sus discípulos, junto con los herodianos, a decirle: «Maestro, sabemos que eres veraz y que enseñas el camino de Dios con franqueza y que no te importa por nadie, porque no miras la condiciónSigue leyendo «Evangelio»

Oyéndolo Jesús

Evangelio según san Mateo, 8: 10- 13 Cuando estooyó Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: «En verdad os digo, no he hallado una fe tan grande en Israel. Os digo, pues, que vendrán muchos de Oriente y de Occidente, y se recostarán con Abraham, e Isaac y Jacob en el reinoSigue leyendo «Oyéndolo Jesús»

Educación muerta

En la educación no hay ningún contacto con lo divino, porque Dios ya ha muerto (Nietzsche dixit). La educación no forma al hombre como hombre, porque el hombre ha muerto (Foucault dixit). La educación no cultiva al hombre, porque todo lo que ha quedado son industrias culturales de la vulgaridad que aniquilaron el sentido fuerteSigue leyendo «Educación muerta»

Joseph E. Strickland

19 de septiembre de 2023 Mis queridos hijos e hijas en Cristo: Les escribo hoy para discutir más a fondo la tercera verdad básica de la que hablé en mi primera carta pastoral publicada el 22 de agosto de 2023: “El sacramento del Matrimonio es instituido por Dios. Por la Ley Natural, Dios ha establecidoSigue leyendo «Joseph E. Strickland»

Evangelio

San Mateo 5:1-12Viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y, tomando la palabra, les enseñaba diciendo: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.Sigue leyendo «Evangelio»